Violencia de género: ¿sumamos o restamos?


Cuando una persona sufre violencia y se harta de la situación o rompe el silencio, inicia su ruta crítica. Un camino personal que puede ser más largo o más corto y que depende de las respuestas del entorno. Cualquiera puede formar parte de la ruta crítica de otra persona.

Por Flo Straso 

Ruta crítica es el nombre técnico del recorrido que comienza una persona en situación de violencia de género cuando dice “basta”, rompe el silencio y decide pedir ayuda. No hay dos rutas críticas iguales, aunque sí parecidas: al romper el círculo, inicia una nueva etapa que es 100% personal, porque depende de las respuestas que reciba del entorno y de sus creencias personales. Cualquiera de nosotros puede intervenir, tanto con una persona cercana como así también con un imprevisto en el espacio público con desconocidos.  

Existen algunos factores que precipitan, adelantan y avecinan el inicio de la ruta crítica. Por ejemplo, cuando hijos o hijas de la víctima son maltratados, cuando su vida está en riesgo o cuando descubre una infidelidad. Pero nada está escrito en estos caminos… No es como la noción de ciclo de la violencia en donde las características son más generales. 

Las respuestas del entorno se conocen como factores externos: personas cercanas (familia, amigos, personal escolar o compañeros de trabajo) e instituciones (comisarías, Poder Judicial, Equipos de atención integral, escuelas, centro vecinal, iglesia, hospitales y centros de atención primaria de la salud, y las líneas 911 y 144). Sus creencias personales, en cambio, se conocen como factores internos, vinculados a su crianza, sus deseos, su personalidad, etc. Los factores, tanto internos como externos, pueden ser inhibidores o impulsores. 

Los que frenan y restan: Factores inhibidores

Algunos de los factores inhibidores internos son: creencias sobre sí misma, el miedo y la incertidumbre, los efectos de la dinámica de la violencia, desconocer sus derechos, naturalizar la violencia, sentir culpa, vergüenza o amor por el agresor. Creer en el amor o en el matrimonio para toda la vida y sostenerlo a cualquier costo, también. 

Algunos externos son: violencia institucional, incumplimiento de la Medida de distancia, manipulación y amenazas por parte del victimario, la falta de apoyo de sus familiares, la inseguridad económica y la falta de recursos materiales y la tolerancia de la violencia por parte del entorno. Cuando el agente policial no quiere tomarle la denuncia porque pide ciertas pruebas, cuando la sociedad mira para otro lado, cuando la justicia se demora en llegar, se inhibe la ruta. 

Este video, interpretado por actrices y actores argentinos, muestra cómo la Policía puede inhibir o impulsar a la persona que decide denunciar. ¡Miralo!

Los que ayudan y suman: Factores impulsores

Los impulsores internos son: Comprender el riesgo de la situación, tener confianza en sí misma, generar proyectos propios y ponerse metas y sentir interés por conocer sus derechos. Podemos decir que actualmente el contexto ayuda a que algunas mujeres quieran y puedan saber más sobres sus derechos y autosuperarse. 

Los externos: apoyo de personas cercanas, actitud positiva de operadores, espacios de empoderamiento, violencia hacia hijos/as, información en medios de comunicación y programas de ayuda económica. Muchísimas veces las personas en situación de violencia arriban a espacios de atención impulsadas por mujeres de su entorno, como hijas, sobrinas, amigas, vecinas. 

Cuanto antes empiece la ruta crítica, mejor

Desgranar esta información nos deja un mensaje: todas las personas podemos ser inhibidoras o impulsoras, podemos sumar o podemos restar. Por eso, tengamos especial cuidado al momento de acompañar a una persona en esta situación, respetemos sus tiempos y sus deseos. No le impongamos nada, acompañemos. 

Colocar cartelería, ejercitar la empatía y el autocuidado, y exigir que los agentes públicos sean impulsores… Insistir en que la policía y la justicia dejen de ser factores inhibidores, son algunas de las propuestas posibles. Empoderar a las mujeres para que inicien su ruta crítica y exigir ley micaela para todas las personas son algunas de las cosas que podemos hacer, también. 
Cualquiera de nosotros puede formar parte de la ruta crítica de alguien. Llegado el momento, ¿seremos impulso o inhibición?