COCA COLA ADENTRO, CARTONERXS AFUERA

La Ciudad de Córdoba fue cede, por segunda vez, de la Cumbre Mundial de Economía Circular. La jornada estuvo repleta de visiones y propuestas sobre modelos de negocios, que permitan la valorización de los residuos, desde prototipos de vehículos impulsados por biocombustibles, hasta emprendimientos industriales y caseros a base de material reciclado. Uno de los proyectos más resonantes es el de Coca Cola Andina, empresa botelladora de la famosa marca de gaseosa. Según la empresa, en tan solo un año recicló dos toneladas de plásticos en todo el país.

Y mientras tanto, afuera del playón, un escuadrón de Infantería restringió la entrada a centenares de recicladores y cartoneros que querían asistir al evento para escuchar la exposición de Jacki Flores, cartonera, dirigente social y subsecretaria bonaerense de la economía circular.

Lo sucedido con Infantería resultó ser la contracara de lo ocurrido en el interior de la cumbre, donde los magnates con saco y corbata son los que adquirieron la palabra en el evento, y no así aquellos que forjan esas economías circulares con sus propias manos. La búsqueda de experiencias alternativas se limita solo por quienes lo forjan de arriba hacia abajo. Ya que en el circuito contrario, quienes lo hacen desde abajo hacia arriba, terminan siendo condicionantes de ese afán de maximización de ganancias para unos pocos. Esos mismos pocos son quienes llevaron a ese mundo devastado que vivimos hoy en día.