ESI para Luis Juez


En medio de la marea de reacciones que tuvo la compra de material didáctico que hizo el Ministerio de Salud, hubo algunas que evidenciaron la falta que hace la educación sexual integral: señores riéndose de la palabra pene, periodistas hablando como expertos y un precandidato a senador haciendo apología a la violación. 

Por Flo Straso

“Gastaron 13 millones de pesos en comprar porongas de madera”… “pene pene pene”… “Uno de los delirios de nuestro país”… “Seguro que salió de una idea descabellada de un gil”… “¿Es semiduro?”… Estas son algunas de las expresiones que escuchamos las últimas semanas. El Ministerio de Salud destinó 13 millones de pesos para comprar 10.000 penes de manera que serán distribuidos en los centros de salud de todo el país

La compra se hizo en el marco de la Educación Sexual Integral (ESI) para poner al servicio de las y los vecinos técnicas que ayuden a prevenir, principalmente, enfermedades de transmisión sexual y evitar embarazos no deseados. Pero lejos de generar buenas críticas, el suceso nacional despertó comentarios que están más cerca de un circo que de la escuela.

Señores adultos riéndose de la palabra pene, banalizando y sexualizando el material didáctico, insinuando que está mal, que es perverso y que mejor usen pepinos o bananas. Por su parte, Carla Vizzotti, ministra de salud, remarcó que la compra se trata de un kit que se utiliza para disminuir y prevenir enfermedades de transmisión sexual, pero lo que más llamó la atención es la palabra pene, porque todas las demás compras realizadas por el ministerio no son objetadas. “Cuando no reaccionemos así a la palabra pene, estaremos mucho mejor”, expresó la funcionaria.

Por su parte, el periodista Luis Novaresio entrevistó a la mediática Viviana Canosa y, entre tantas, le  preguntó si se siente a la altura de darle ESI a su hija pequeña, a lo que ella respondió que sí porque es madre:  “Sos mamá y no sabes de sinusitis, vas a un otorrinolaringólogo, Viviana”, le dijo él. El intercambio evidenció la resistencia del movimiento con mis hijos no te metas, que dispone que debe ser la familia y no el Estado la que brinde herramientas de educación sexual a les niñes, aún sabiendo que este es el ámbito dónde sucede la mayoría de los abusos sexuales.

La cultura de la violación en los dichos de Luis Juez

Algunos funcionarios se sumaron a opinar. El diputado cordobés dijo: “Yo tengo hermanos y no lo vi nunca a mi viejo cruzarse a la carpintería y traer un pene de madera para sentarse a hablar con sus hijos de educación sexual. ¿Qué nos quieren inventar, qué creen, que nosotros caímos de un repollo? ¿En serio hoy, en la era de la informática, cuando los pibes manejan internet como si fueran Bill Gates, hacernos creer que comprar 10.000 penes de madera es el instrumento esencial? ¿Por qué no le preguntamos a un sexólogo si necesita un pene de madera para hablarle a las criaturas?”. Hasta ahora, otro adulto que subestima el ejercicio de la ESI y llama a sexólogos (?) a opinar.

Pero de repente sentenció: “Le sugiero al fiscal (…) Que se los mande a la ministra de salud para que los empiecen a probar con esa gente, con esos vacunados vip, así en definitiva le damos una utilidad como corresponde, ¿no?”. Traducción: violar a los vacunados vip con la compra del material didáctico. 

Lo que hace este señor es inadmisible. Luis Juez se caracteriza por hablar mal, gritar y usar malas palabras para mostrarse como un “tipo común” -porque habla como si estuviese en un asado con amigos, borracho-, pero es un funcionario público, precandidato a senador por Cambiando Juntos, cobra un sueldazo hace años y su deber es velar por el bienestar de la población. Lejos de eso, lo que dijo forma parte de la llamada cultura o apología de la violación, un concepto concretado por el movimiento feminista en los 70, para explicar la agresión sexual naturalizada, la cultura de la mujer objeto, la culpabilización y responsabilización a las víctimas de la cosas que le hacen, la patologización del agresor, y la violación como castigo. 

Otros ejemplos de esta cultura: “Si la violación es inevitable, relajate y goza” (Cacho Castaña), “Si te falto el derecho y luego culpo al alcohol” (Romeo Santo), y todos los que recupera el siguiente video de películas famosas:

ESI sí

Hay quienes no gozan de la visibilidad ni el sueldo de Luis Juez o Viviana Canosa, pero trabajan a diario por el ejercicio de la ESI, en las aulas, con les pibis. Laura Contessi y Valeria Cargnelutti son docentes especialistas en ESI y desde Colonia Caroya -al norte de la capital-, nos advierten que: 

  • El uso del pene de madera es parte de un material didáctico y un recurso que se utiliza para motivar tanto el pensamiento como el lenguaje. 
  • No debemos acotar la sexualidad humana a la colocación de un preservativo, porque estaríamos volviendo a centrarnos en la genitalidad como único tema.
  • Debemos alegrarnos de que haya políticas públicas que tengan la mirada en educación y apoyen la implementación de la ESI generando recursos necesarios.

Quienes estamos en la defensa absoluta de la educación sexual, entendemos que la omisión de estas prácticas educativas son equivalentes a la vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes.