La osadía fuera del cálculo

Una reseña al libro El peronismo de Cristina, de Diego Genoud.

Por Lea Ross

El 18 de mayo de 2019 fue una fecha nodal. La más impredecible que se podía tener en la política contemporánea. En tiempos en que las nuevas tecnologías del conocimiento y la información atraviesan lo privado y lo público por igual, no impidió aquella tamaña sorpresa, donde desde nuestras computadoras y teléfonos celulares veíamos una compaginación con la voz de fondo de Cristina Fernández de Kirchner anunciando que iba ser candidata a la vicepresidenta de Alberto Fernández; un hecho intempestivo que nadie predijo. Una osadía por fuera del cálculo. Ante ese dato cronológico, el periodista Diego Genoud consideró la necesidad de explayar en un libro a la Argentina que se bordeó en aquel día, tanto de su antesala como su consecución, teniendo nuevamente al hecho maldito burgués presente en la misma. De ahí su nombre de El peronismo de Cristina.

Mediante una docena y media de capítulos, el segundo libro del columnista de elDiarioAR se enclaustra en el enfoque analítico, que por momentos logra obtener algunas ideas sintéticas sobre la relevancia del hecho mencionado, o incluso consiguiendo crear un armado de atractivo narrativo, como la epifanía del propio Alberto buscando a quien lograba la unidad peronista, al que lo denominó “el eslabón perdido”, y que resultaba ser él mismo. En cierta manera, hay momentos en que más que un provecho, las ideas se tornan redundantes y terminan estirando los párrafos. Pero no por eso, lanza algunas descripciones sin avisar sobre situaciones íntimas que refieren a encuentros de los principales protagonistas de la dirigencia, como así también ciertos historiales para encontrar algunas respuestas de coyuntura, como la raíz xenófoba de Miguel Ángel Pichetto.

Es todo un misterio que tres capítulos sean entrevistas a tres figuras que no serían del todo plausibles para lograr una mirada confortante sobre lo acontecido en los últimos años. A los entrevistados pueden destacarse algunos punteos, pero no por eso les otorgaría una magnificencia intelectual por su autoría.

A pesar de eso, resulta notorio que el libro esquiva muchos tropiezos típicos del periodismo contemporáneo, plagado de adjetivos calificativos, verbos condicionales o puestas de casetes. Su lectura genera una tranquilidad de no toparse con esos baches, dándole un camino de claridad en cuanto a su propio rumbo.

El peronismo de Cristina ofrece un cuadro que pretende exponer los intereses que chocan en el frenético periodo que vive la política nacional, empantanada con las especulaciones mercantiles, judiciales y mediáticas (quizás, le faltó profundizar más la cuestión geopolítica). Aunque también explicaría el funcionamiento de esa política de las últimas décadas, que logra que, como dice su autor, “tenga los votos de las víctimas y el chip de los victimarios”. Y es que también tiene su propia osadía, ya que esa misma coyuntura descripta corre el riesgo de fosilizarse ante ese enorme imprevisto llamada pandemia.

A lo sumo, le permite a Genoud ofrecer su propia mirada política, que lo ha expresado en una reciente presentación de su libro organizado por el espacio “Córdoba Piensa en Verde: “Creo que Alberto tiene una misión que no creo que la pueda cumplir, que es ir por el centro y llevarse puesto las contradicciones del país. El centro es una trampa. Es lo que trato de decir en el libro. El centro es la traducción del ajuste al lenguaje de la ciencia política. Tiene piel de cordero, pero es un lobo. Hay un imperativo de centro: muchos politólogos y analistas políticos modernos, muy amables, hablan de centro como si la lucha de clases se pudiera resolver todos sentados en una mesa. Ese centro, al final, es el ajuste estructural que demandan las clases dominantes. Así que le esquivo del centro. Ojala hubiera un proyecto político que salga de la polarización, del empate, del ajuste y de la devaluación. Pero al mismo tiempo, no sé ir al centro sea una salida”.