Juventud Divino Tesoro (1era parte)


Después de que Cristina mencionara al Elegante, los medios se poblaron de opiniones acerca de les jóvenes y la política. Nosotres en La Luna con Gatillo preferimos preguntarle a elles.

Por Tomás Astelarra Ilustración: @nico_mezca

Queremos ya un presidente joven
Que ame la vida que enfrente la muerte
La tuya, la mía, de un perro, de un gato
De un árbol, de toda la gente”

León Gieco, Los Salieris de Charly

“Digo que este mensaje debe saberlo América,
que no sólo nosotros,
que cada uno lo sepa,
porque hay un continente de tierra sometida,
gordos concesionarios,
carbón comprometido,
hay zonas donde el hambre tutea la agonía
y esclavitud de estaño
y cobre de miseria,
hay trigo condenado a los precios siniestros,
petróleo al que amenazan su primavera negra,
naranjas exportadas con todo el sol a cuestas,
hay niños que no encuentran al hombre,
caen antes,
se van, sonrisa abajo, muerte abajo,
se pierden entre lo destituido que cae y se disgrega”.

Armando Tejada Gómez, Antiguo Labrador de La Tierra.

Cuando era pibe y arranqué mi camino en el periodismo en un reconocido diario de economía, compartía la redacción con un viejo militante peronista, que luego de ser expulsado de muchos diarios, había conseguido laburo ahí. Como buen mal alumno, siempre se sentaba al fondo. Cada mediodía que hacía mi ingreso al diario me llamaba con la mano. “Vení pibe, vení”. “Escucháme: ¿Vos crees que se puede cambiar este mundo de mierda?”. “Si claro Don Alberto”, le repetía una y otra vez. “Que tranquilidad, porque que halla viejos como yo que se adapten y crean que no hay cambio posible, lo tolero. Pero las juventudes tienen que se conscientes que es su tiempo el de revolucionarlo todo”.

Tuvo Cristina que mencionar de forma imprecisa a L-Gante para que les jovenes argentines saltaran a la palestra de los grande medios hegemónicos. Se analizaron encuestas, variadas opiniones, hasta se presentaron algunos planes de gobierno que los mencionan. Nadie les pregunto a ellés. Intentando salvar esa distancia entre la teoría y la realidad, desde la Luna con Gatillo decidimos consultarles: ¿Es cierto que ya no les interesa la “política”? ¿que dejaron de ser “kirchneristas”?¿que no votan o son liberales (y otras diversas formas de la “antipolítica”?¿Que ante la pandemia dejaron de ir a la escuela y por eso organizan fiestas clandestinas y son vanguardia en las tibias protestas contra el gobierno de Les Férnandez (en una curiosa alianza con las viejas vinagres de Luca Prodan)?

Los nadies

A lo largo de esta nota, militantes feministas, ecologistas, de la economía y la comunicación popular de menos de 30 años opinan acerca de nuestra coyuntura. La “lapicera” que dirime los lugares en la lista del Frente de ¿Todes? no se dignó escribir su nombre. De un total de 257, los diputados sub-35 representan tan solo el 7%. Sin embargo, les jóvenes de entre 16 y 30 años son el 35% del último padrón electoral (el 49,2% son “pobres”). Según la Constitución Nacional, para integrar la Cámara de Diputados hay que tener al menos 25 años (el promedio es de 51 años). Mientras que para ser Senador hay que tener más de 30 (con un promedio de 56 años). Por eso la combativa y siempre provocadora, Ofelia Fernández (citada por varies de les entrevistades jóvenes) fue a parar a la legislatura porteña (donde solo hay que ser mayor de edad). Con sus 19 años fue la legisladora más jóven en jurar. Invisibilizada repentinamente por los grandes medios, no pudo ser parte de las y los numeroses candidates que los movimientos sociales vienen hace años tratando de impulsar ante la ignorancia de la “lapicera” y la sociedad toda. Además de jóvenes, mujeres cartoneras, campesinas, travestis, y otras pestes militantes y organizadas, esperan su turno para poder opinar, actuar, proponer, dentro de los cánones y restricciones de la política institucional.

Cómo Federico Fagioli, joven, villero y okupa, integrante de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que ingresó a los 28 años a la Cámara de Diputados impulsado por el Frente Patria Grande (que también llevó en sus listas a Ofelia Fernández). Ya presentó proyectos como el plan de acceso a la vivienda para personas transgéneros, transexuales y travestis; el acceso a los derechos humanos de las personas en situación de calle; las condiciones mínimas de conectividad para barrios populares, de la agricultura familiar y los pueblos originarios; el presupuesto mínimo de protección y fortalecimiento de los territorios periurbanos; y la ley de presupuestos mínimos de gestión ambiental de envases y promoción del reciclaje inclusivo.

“El gobierno no le esta hablando a los jóvenes, entonces tuvo que salir Cristina a hablar del Elegante, pero ahí pateó el hormiguero y empezaron a salir un montón de discursos apuntados a la juventud. Pero claramente hay una juventud que siempre es rebelde, lo lleva en el ADN. Como decía Allende: la juventud ya de por si es revolucionaria. Ser joven y nos ser revolucionario es una contradicción, hasta te diría biológica”, opina Brian, de 25 años, estudiante de la Universidad de Hurlingham, referente de la Juventud de la Corriente Nacional Martín Fierro. “Un poco lo que nosotros venimos viviendo es que es complejo analizar la juventud en la actualidad. Pero lo que hay que tener en cuenta es que no estamos frente a la misma juventud que fue interpelada por Néstor y Cristina, sino una juventud que está siendo estimulada por discursos de muchos sectores, y en este mismo momento tengo una pantalla de litio que me esta tirando todo el tiempo información la mayor parte de mi día. Pero acá en mi territorio te puedo decir que las y los jóvenes participan activamente de la política, de los centros de estudiantes y las organizaciones sociales. Es una juventud solidaria, como se vio en la pandemia. Nosotros como organización hacíamos olla popular en la estación de Morris durante el macrismo, y con la pandemia se multiplicaron, y todo liderado por jóvenes, sin bandera ni nada, y venían y nos preguntaban: ¿como hacemos?”.

Desde abajo en toda la Patria Grande

En Alta Gracia, les jóvenes de la Simón Bolivar (dentro de las Organizaciones Libres del Pueblo, OLP) se tomaron un rato de su asamblea para responderle a la Luna Con Gatillo. Dice Leo, hiphopero y gestor cultural, expresando la opinión de sus cumpas (jóvenes que llevan adelante en el territorio ollas populares, políticas de género y cuidado, emprendimientos de la economía popular y otros menesteres): “Las noticias como siempre tienen una carga de realidad, pero también una parte que quiere moldear esa realidad. Nos parece que hay desinterés en los jóvenes tanto como en otras edades. Y es algo que nos inculcaron de chicos, incluso como miedo. Tenemos una historia de miles de jóvenes que fueron asesinados por haberse interesado en la política. Por eso este supuesto desinterés de los jóvenes en la política, que no la ven como una forma de cambiar su realidad y la de sus vecinos y vecinas, sino como un sinónimo de corrupción. Pero habemos muchos jóvenes que si nos interesamos y lo hacemos desde los territorial, acercándonos a la realidad en los barrios, desde los espacios productivos donde trabajamos, en las asambleas o las formaciones, en el día a día, como cualquier trabajador de la economía popular, no importa la edad”. Y agrega: “Y esta bueno que se viralice este esfuerzo que se hace para intentar cambiar la realidad mediante proyectos colectivos, sociocomunitarios, que sin dudas son cuestiones políticas. Por eso te dicen que la política es solo para los que tiene plata, porque es precisamente la política la que puede generar ese poder entre el mismo pueblo y los jóvenes que hoy formamos parte de la economía popular. La participación de los jóvenes en la insurrección en Chile o en Colombia también demuestra que esos matices son falsos, que la juventud está cansada. Quizá no están convencidos de una idea concreta por que luchar, pero saben bien que no quieren corrupción ni este sistema que nos usa, nos explota y para colmo nos excluye de los derechos más básicos mientras se comen los bosques, los mares y los recursos todos”.

“En Chile las revueltas populares arrancaron cuando los estudiantes empezaron a saltar los molinetes en contra del aumento del boleto, y esa consigna de no son 3 pesos sino 30 años, de ahí los estallidos, codo a codo con los pueblos originarios, y ahora la nueva constitución plurinacional, que es un cuchillo que se le clava en el corazón al neoliberalismo como dijo el Evo Morales en la Runasur (la Unasur de los pueblos-runa), proceso del cual estoy participando. En Bolivia los jóvenes también participaron de la recuperación de la democracia. Y después el fenómeno en Ecuador, con estallidos sociales con los pibes y las pibas organizándose por redes sociales. O en Perú los tik tokers llamando a movilizar después de la crisis política donde volaron cinco presidentes y uno se suicidó de manera muy dudosa. O la Primera Línea en Colombia, los pibes y las pibas organizándose, cerrando barrios para que la policía no pueda entrar y gestando ollas populares. Colombia, que los están masacrando. En Mexico pasa lo mismo., Yo vengo del encuentro en Caracas del Congreso del Bicentenario de Los Pueblos del Mundo y los cumpas te dicen: acá hay narcoestados donde, cuando surge una referencia barrial, desaparece. Cuando el estado no aparece con políticas aparece con las balas, como acá el gatillo fácil. Siempre recordando a los 43 de Ayotzinapa. Hay una juventud que no se banca el neoliberalismo, y eso tiene que estar encauzado en la política”, redondea Brian.

Nuevas herramientas

“Es mentira que la juventud no se integra, yo tengo un montón de amigas que militan. Conozco experiencias de juventudes en Buenos Aires que se encargaron de hacer las llamadas a los abuelos que no podían salir, entregar bolsones de comida, y todo ese apoyo. Y acá también, en el comedor de Los Horneros de Los Hornillos (parte de la Federación de Organizaciones de Base, FOB) hay un montón de chicas de mi edad que están re comprometidas. Que digan que la juventud no se está metiendo es una mentira atroz y no están viendo la realidad. La juventud es creadora de contenidos. Tal vez you tube y tik tok puedan ser otras formas de militar”, opina Luna, de 21 años, locutora, comunicadora popular feminista, y parte de la Radio Cooperativa El Grito, de Traslasierra.

“Yo creo que la política es una herramienta que se tiene que usar y que tienen que estar en buenas manos y por eso que las juventudes se sigan metiendo en esa de generar otro tipo de políticas que sean menos burocráticas, que vallan mas a la acción, y que nos las apropiemos, y decir: vamos señor dinosaurio córrase, deje esa silla. Metiéndote en eso vas a pode conseguir derechos, igualdad, una democracia que se mas democrática. Porque obviamente cuando se empezaron a implementar las leyes la juventud era otra, ahora eso quedo super obsoleto, estaría bueno encontrar nuevas herramientas para que las cosas sucedan de formas mas efectivas, directas y dinámicas”, agrega.

“Pienso que se perdió un poco el espacio de militancia de los jóvenes. No solo por la pandemia, sino que desde antes nuestras posibilidades parecen ser solamente salvarnos. Y creo que hay un gran lugar que ocupaban los jóvenes y que hoy en día eso no está, era el hecho de salir a la calle. La calle era nuestro lugar de pertenencia y eso hoy en día se perdió. Con respecto al kirchnerismo yo creo que lo que pasa es que dejó mucho que desear. Las respuestas que se esperaban ya a esta altura del gobierno de Alberto no llegan. Entonces no vemos como juventud que esto avance realmente. No hubo ni hay respuestas para nosotres. Está complicado contener a los jóvenes en los espacios de militancia. Hay cosas que nos siguen conmoviendo: la idea de poner el cuerpo, lo que significa que en el gobierno no esté el neoliberalismo, que el gobierno sea progresista, etc. La ampliación de derechos siempre se dio con gobiernos progresistas. Y fue un gobierno progresista el que apunto a fomentar la militancia de la juventud. Pero hoy en día las posibilidades parecen ser nulas para todo el mundo, pero para les jóvenes ni hablar. Una cosa es que la gente grande se queje y demás, y hablen de la herramienta de la política como algo nefasto. Pero otra cosa es que la juventud pierda la esperanza en la política”, opina Marti, estudiante de psicología, empleada del Hospital Muñiz, integrante de un bachillerato popular y con ganas de comenzar un proyecto de economía popular con su amiga Renata, también de 21 años, también de Buenos Aires, estudiante de sociología, que trabaja en un bar y hace poco militaba en el Movimiento Popular la Dignidad. “Yo a grandes rasgos lo que opino es que falta un poco un lugar de pertenencia y más ahora con la pandemia. Estamos más concentrados en seguir una carrera en la facultad o conseguir un laburo para poder irte a vivir sola. Pero hay mucha incertidumbre, no podemos proyectar de acá a cinco años. Si te recibís no sabes cuales son las oportunidades, pero si dejas la carrera: ¿en que ocupo mi tiempo para que sea más útil? Para participar y militar tenes que dejar muchas cosas, genera pertenencia pero no está claro hacia donde va todo. A lo mejor me gustaría ir a la naturaleza, pero pienso: ¿de que voy a trabajar ahí? Al menos dentro de mi círculo citadino clase media las posibilidades de un buen trabajo y poder pagar un alquiler es como algo muy lejano. Incluso uno ve gente más grande con experiencia y trabajo formal que ganan mal y están muy lejos de poder tener una vivienda. Entonces es difícil desde ahí generar encuentros con personas o buscar una perspectiva más política. Pero creo que es esencial que tengamos algo para hacer que sea útil, que nos sintamos útiles, y que con ese trabajo podamos vivir”, reflexiona Renata.

“Tal vez este desencantamiento yo lo podría expresar en que mi generación es la generación heredera de Néstor y Cristina y venimos de cuatro años muy heavys de resistir el macrismo y encontrarnos con un gobierno peronista y que las cosas no sean como esperábamos. Pero eso no es la política, sino de la propuesta que hay hoy en día. También los jóvenes en la política (lo veo en el movimiento feminista) tiene esto de las construcción del poder popular desde abajo, que eso está en la doctrina del peronismo pero a veces no en la práctica. Y ese para mi es uno de los grandes aportes que podemos hace les jóvenes”, aporta Vicky, de 26 años, habitante de Rumipal, responsable de la Secretaria de Género de la Martín Fierro Córdoba. “Yo no estoy desencantada, estoy mas enamorada que nunca. Para mí la función de los jóvenes es el empuje la militancia con contenido genuino, fuera de algunos vicios que los carcamanes con el tiempo agarran. Creo que tiene que ver con la energía de la revolución, de romper las barreras, los límites, las reglas, crear propuestas nuevas, de la unidad, de la organización, de tirar padelante, de apoyarnos entre nosotras…Por ahí no creo que el desencantamiento sea de la política, sino que para mi la batalla es cultural. Y los jóvenes podemos aporta un montón”, agrega.

“El discurso antipolítica no sirve. Hay que hablar de política con los pibes y las pibas. La política esa es una herramienta, el problema es quien la maneja, como cualquier herramienta. Hay que organizarse, participar, meterle, para que la discusión sea desde adentro. Sino vemos una juventud que solo pega portazos. Y lo digo por mi mismo. Porque cuando pegas un portazo quedaste afuera y la cosa se sigue cocinando adentro. Necesitamos más pibes y pibas que den la discusión desde adentro, que participen, que se formen, que le metan. Y desde ahí vamos a construir una patria y una América Latina más justa. Estamos en camino a eso. Y ese es el desafío, encauzar esa bronca contra le neoliberalismo y seguir bancando a los pueblos que luchan por ser libres en distintas latitudes, cierra Brian.