ELECCIONES 2023

Ciudad Futura, la fuerza joven que el progresismo porteño envidia y busca construir una «Rosario sin miedo»

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En alianza con el Movimiento Evita y otras organizaciones, Ciudad Futura ganó la interna peronista en Rosario y Juan Monteverde competirá mano a mano contra el intendente Pablo Javkin. ¿Quiénes son estos herederos del estallido de 2001 y admiradores del Podemos español que quieren a “Rosario sin miedo”?


Por Sebastián Furlong para El Grito del Sur*

En las elecciones de este domingo en la ciudad de Rosario, Juan Monteverde (Ciudad Futura) -aliado del Movimiento Evita y de Juan Grabois- dio el batacazo y venció en las internas de Unión por la Patria a Roberto Sukerman, ex ministro de Gobierno de Santa Fe bajo la gestión de Omar Perotti y cercano a Agustín Rossi, que cuatro años atrás había perdido la intendencia por apenas ocho mil votos. De esta forma, el joven concejal de 38 años enfrentará al oficialista Pablo Javkin (Juntos por el Cambio) en un duelo que se asemejará a un ballotage, dado que el resto de los candidatos no superaron el 1,5% de los votos y quedaron afuera de las elecciones generales.

En las últimas horas surgieron algunas preguntas: ¿Qué es Ciudad Futura? ¿Cómo hizo Monteverde para vencer al aparato peronista tradicional sin provenir originariamente del peronismo?

Orígenes y consolidación de Ciudad Futura

El Frente para la Ciudad Futura (FCF) se conformó a principios del año 2013 a partir de la confluencia de los movimientos 26 de Junio del Frente Popular Darío Santillán (FPDS) y Giros. Sustentado en el trabajo en las barriadas populares, una de sus principales definiciones fue intervenir en la disputa por espacios institucionales. Ya en 2015, Ciudad Futura obtuvo en la ciudad de Rosario más de 80 mil votos (16%) logrando colocar a tres de los 15 miembros que integran el Concejo Municipal.

«Hemos podido darle visibilidad a dos problemáticas estructurales que anidan hace años: por un lado, la especulación inmobiliaria y la apropiación por parte de grupos privados de las pocas tierras disponibles que quedan en la ciudad. El FCF se construye desde las entrañas del propio barrio: la misma organización que denuncia las sistemáticas muertes jóvenes que produce el narcotráfico, es la que todos los días construye ámbitos de producción cooperativa para la pibada joven, la que recuperó el club barrial, la que instaló un Bachillerato Popular en el corazón de uno de los barrios más conflictivos de la ciudad», coincidían allá por los inicios Pitu Salinas y Juan Monteverde, dos de los principales fundadores de esta novedosa experiencia política.

Hoy Ciudad Futura tiene el bloque más grande del parlamento rosarino con la presencia de cinco concejales: Caren Tepp, Pitu Salinas, María Luz Ferradas, Jesica Pellegrini y Juan Monteverde. Este volumen político le ha permitido, en diciembre de 2022, aprobar grandes iniciativas como la Empresa Pública de Desarrollo Urbano, algo inédito en nuestro país. Esta herramienta, que se obtuvo luego de arduas negociaciones en el recinto entre distintos bloques y el Ejecutivo local, permitirá que el Estado municipal lleve adelante desde grandes proyectos de urbanización hasta pequeñas operaciones de acupuntura urbana.

Un año antes, el trabajo articulado del Instituto de Gestión de Ciudades (IGC), Ciudad Futura, la Secretaría de Género y DD.HH. de la Municipalidad de Rosario y el Concejo Municipal logró concretar otro anhelado sueño para las familias de sectores populares: el Plan de Integración Sociourbana para el barrio Nuevo Alberdi, uno de los más excluidos de toda la ciudad y con mayores niveles de violencia y deserción escolar. “Es un proyecto de integración y expansión urbana a la vez. Trabaja sobre un histórico barrio consolidado y excluido y sobre un nuevo proyecto de urbanización que amplía los límites de la mancha urbana. Al finalizar el proceso va a multiplicar por diez su población: de 6.000 a 60 mil. Una nueva ciudad”, señalaba el informe presentado por Ciudad Futura.

Hoy Ciudad Futura tiene el bloque más grande del parlamento rosarino con la presencia de cinco concejales: Caren Tepp, Pitu Salinas, María Luz Ferradas, Jesica Pellegrini y Juan Monteverde.

Alianzas para la construcción de una nueva mayoría

Hijxs del estallido de 2001, Ciudad Futura logró construir una identidad de izquierda moderna como alternativa a los partidos tradicionales. Un vecinalismo nacido desde los barrios populares que en CABA, por ejemplo, jamás se pudo desplegar con éxito hasta el momento. Referenciándose en experimentos como el de Podemos en España, el FCF se caracterizó por tener una pata en la juventud y otra en el territorio. En la actualidad también cuenta con una diputada provincial, Dámaris Pachiotti.

Entre los años 2015 y 2019, los concejales de Ciudad Futura donaron el 70% de su salario al partido para financiar proyectos territoriales, iniciativas y actividades, así como para campañas futuras. «De esta manera no tenemos que pedirle plata ni a los bancos ni a empresarios que después piden devolución de favores a cambio», aseguran. A finales de 2019, lograron aprobar un paquete de medidas de transparencia institucional y justicia fiscal que figuraban en su plataforma de 2015 y que hicieron, entre otras cosas, que los legisladores rebajen 30% de su salario y que los sectores de barrios privados con mayor capacidad contributiva paguen más.

Luego de presentarse por fuera del Frente de Todos en 2019, Ciudad Futura empezó a construir un mayor acercamiento político con el Frente Patria Grande de Juan Grabois. «Una generación que camina desde abajo, desde la periferia, con un programa de buen gobierno bajo el brazo y el bastón de mariscal en la mochila», elogió el precandidato a presidente de Unión por la Patria. También tejió vínculos con el Movimiento Evita, cuestión que se concretó a finales del año pasado en forma de alianza electoral y posibilitó que Ciudad Futura jugara en la interna peronista además de brindarle un mayor respaldo entre movimientos sociales, agrupaciones vecinalistas y sindicatos.

La alianza con el Movimiento Evita posibilitó que Ciudad Futura jugara en la interna peronista de Rosario.

«El núcleo y el catalizador que nos tiene que unir, dejando las diferencias de lado, los proyectos individuales y los egos, es la cuestión de la crisis de violencia. El punto de unión tiene que ser construir una Rosario sin miedo. Hoy el miedo invade todos los aspectos de la vida cotidiana de las personas, no importa si son de clases populares o sectores medios, nos encerrarnos más y dejamos la calle más sola y se genera un círculo vicioso», aseguró Monteverde allá por marzo en diálogo con Página/12.

En una jugada de alto voltaje, el FCF buscó potenciarse a partir del acuerdo con el Movimiento Evita. Ambos coinciden en una mirada reprobatoria sobre las gestiones de Pablo Javkin y Omar Perotti. El Evita puso la candidatura a diputados provinciales junto a la referencia de Eduardo Toniolli como gobernador -quien salió anteúltimo en la interna-, mientras que Ciudad Futura se quedó con la de intendente. Y no le salió para nada mal. Ahora, de cara a las generales de septiembre, irá por todo.

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