Justicia contaminada con alto vuelo
Dos jueces federales están acusados de beneficiar a la empresa Porta Hnos., por contaminación y evasión fiscal. Habrían recibido a cambio un vuelo en un jet a Punta del Este. Son los mismos magistrados que habrían beneficiado a otras firmas como la cerealera Bunge. También se sospecha operaciones a favor de Astori, referenta de la obra pública.
Por Lea Ross
El jueves pasado, el Ministerio Público Fiscal de la Nación emitió un requerimiento de instrucción que puede poner en jaque al poder judicial federal y al empresariado cordobés, siendo ambos sectores que quedan impolutos frente a los cambios de color de gobierno. Por pedido del representante de la Procuración General de la Nación, Pablo Turano, y el fiscal federal Maximiliano Hairabedian, se pidió una indagatoria por fuertes indicios contra dos jueces federales por haber recibido supuestas dádivas de parte de poderosos empresarios, a cambio de recibir fallos judiciales a su favor.
Se trata de los interminables Abel Sánchez Torres y Graciela Montesi, integrantes de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba, y que vienen siendo investigados por ilegítimas maniobras para emitir resoluciones que garanticen impunidad a poderosas corporaciones. Ambos desencadenaron el mayor escándalo judicial de Córdoba, cuando recibieron una denuncia penal de una secretaria quien detalló duros maltratos, al negarse que ambos jueces, que mantienen una relación amorosa, pretendieran incumplir ciertos reglamentos para firmar fallos de absolución a dos ex-CEO de la multinacional Bunge, acusados en causas separadas por evasión tributaria.
Según reveló la revista El Sur, de Río Cuarto, la pareja más dispareja de la justicia cordobesa vienen construyendo una vivienda, en un country de la ciudad de Mendiolaza, con cancha de golf, que podría alcanzar el millón de dólares de su valor. Allí “levantaron una mansión de 700 metros cubiertos, junto al green del hoyo 8, con una vista increíble a las sierras”. Desde la Procuración, sospechan que puede haber un irregular enriquecimiento a lo Manuel Adorni.

La novedad ahora es que Sánchez Torres y Montesi realizaron un vuelo en un jet privado rumbo a Punta del Este, con pasajes de regreso inclusive. El placentero viaje fue realizado el 29 de marzo de 2024, cerca de las 9 y media de la mañana, y volvieron a Ciudad de Córdoba el 2 de abril a las 17:00 hs. A partir de una consulta del Royal Class, realizada por los fiscales, el costo de un vuelo de este tipo, ida y vuelta, podría rondar los 34 mil dólares.

La aeronave corresponde a la siguiente fotografía, alojada en el portal internacional Jet Photos, sacada en enero de ese mismo año y en la misma ciudad uruguaya.

El jet, con matrícula LV-WTP, es un modelo Hawker 400, diseñado por la firma estadounidense Beechcraft, y puede albergar unos ocho pasajeros en la cabina, donde incluye asientos que pueden convertirse en cama, mini-bar y baño. Según las indagaciones de los fiscales, el vehículo es propiedad de la empresa Airjet SA, “sin que hasta la fecha se haya podido individualizar a las personas físicas que presentaron u ofrecieron la dádiva, lo cual será motivo de verificación en el marco de la investigación que se promueve”. Aun así, los funcionarios judiciales reconocen que “podrían estar vinculadas a Porta Hnos S.A. y/o al Grupo Astori”.
En diciembre de 2021, La Luna con Gatillo fue el primer medio de comunicación en exponer la existencia de esta empresa, en el que es manejado por poderosos empresarios cordobeses, incluso involucrados en firmas registradas en guaridas fiscales, en un informe titulado “Pandora Papers en Córdoba”, a partir de la base de datos del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.
La pareja amorosa Montesi y Sánchez Torres habían puesto sus firmas en distintas causas que beneficiaron, precisamente, a los Astori y a los Porta, “cuyos líderes y dirigentes tendrían relación estrecha con la aeronave y la sociedad propietaria”. No solo eso: los jueces que se subieron a ese avión, rumbo a Punta del Este, habrían sido acompañados por la mismísima María Pía Astori, líder del grupo Astori y presidenta de la Fundación Mediterránea, junto a Guillermo Assales, presidente de una de las empresas del grupo. Según el documento judicial, Astori era socia del presidente de Airjeat S.A., Lucas Antonio Velasco, en Panair S.A., otra sociedad análoga a Airjet, ya que también maneja vuelos privados.

El grupo Astori se dedica principalmente al rubro de la construcción. Pero una de sus filiales es Fideicomiso Barrio Ampliación Palmar, creada para resolver problemas de escrituración de lotes registradas a nombre de Astori Estructuras. “Fideicomiso Palmar tiene una serie de pleitos judiciales contra el Estado Nacional y la Fuerza Aérea Argentina. Está probado que, al realizarse el vuelo conjunto en el avión privado, los camaristas Sánchez Torres y Montesi eran jueces en esos litigios, habiendo dictado fallos tanto antes como después, no surgiendo que se hayan excusado de intervenir”, advierten los fiscales.
Según reveló el periodista Lázaro Llorens, el pasado 23 de junio a la noche, el juez Abel Guillermo Sánchez Torres volcó su pick up Ford Ranger, que quedó en una alcantarilla de un desagüe cerca del cruce de la avenida de Circunvalación con el Camino a San Carlos. Aparentemente, habría salido de un ámbito para catar vinos en la zona sur de la ciudad. Al exponerse el hecho, su abogado personal, el mediático Carlos “Better Call” Nayi desmintió esa última versión y aseveró que, en realidad, Sánchez Torres había asistido a una reunión de la presidenta de la Mediterránea, Pía Astori, la misma en el que habría viajado a Punta del Este.

Lucas Velasco, junto a su hermano, manejan la presidencia y vice de Airjet SA. Pero hasta abril de 2021, el presidente era José Vicente Ramón Porta, “la cara visible de Porta Hnos. hasta su fallecimiento en 2023”. Pero los movimientos migratorios del resto de la familia Porta indican que siguieron usando la aeronave privada de esta última sociedad. Tal es el caso de Diego Andrés Porta, quien voló a Bolivia en marzo de 2024, en el mismo avión LV-WTP en el que viajaron los magistrados unos quince días después. Los hermanos Velasco, a la vez, utilizan otro avión identificado con la matrícula LV-COO, también tripulado por Diego, José Antonio, Lucrecia y Mateo Porta.
Algo huele mal
Porta Hnos. es un foco de polémica por tener instalado una destilería dentro de un barrio como es San Antonio, al sur de la ciudad de Córdoba. Algunas vecinas organizadas señalaron que las emanaciones de gases, donde destilan maíz para producir bioetanol, está contaminando la zona, generando peligros por el ingreso de químicos en sus cuerpos. Ante ello, la Cámara de Apelaciones tuvo que analizar si se trataba de un caso de contaminación ambiental, a partir de un pedido vecinal de 2016. En ese proceso, la jueza Graciela Montesi había votado en contra a que se le realice una evaluación de impacto ambiental, al que la empresa Porta se oponía. Como su voto fue minoritario, ordenaron a la empresa a que realizara un estudio en 2019, impartida por el juez federal Hugo Vaca Narvaja. Porta apeló esa orden, pero Apelaciones volvió a ratificarlo con dos votos contra uno. Ese único voto volvió a ser de Montesi.
En 2021, el Juzgado Federal intimó a Porta para someterse a la evaluación ambiental. Pero la empresa apeló y la Cámara Federal, nuevamente por mayoría, confirmó la resolución del juez de primera instancia para que se cumpla con la evaluación ambiental. Otra vez Montesi volvió a votar en disidencia.
En 2024, el juez Hugo Vaca Narvaja volvió a intimar a Porta para que cumpla con la evaluación. Se volvió a a recurrir, pero en este caos no le concedió la apelación por repetir los mismos argumentos ya rechazados. Ante esa denegatoria, Porta presentó un recurso de queja ante la Cámara Federal, utilizando como argumento que uno de los camaristas, Eduardo Ávalos, se había aparato de otras cusas cuando intervenía el mismo abogado que los Porta. Aprovechando esa ocasión, en 2025, Montesi, “sin que medie inhibición ni recusación”, apartó a su par Ávalos y convocó a su novio, Sánchez Torres, como tercera voz. De esta manera, se revirtió la mayoría, y “así la Cámara Federal, con los votos de Montesi y Sánchez Torres, falló a favor de Porta, haciendo lugar a su recurso de queja, con la disidencia de [Liliana] Navarro”.

A mediados de junio de 2025, las vecinas contra Porta recusaron a los jueces Sánchez Torres y Montesi “por las denuncias mediáticas y penales que sugerían vínculos con la empresa demandada”. En noviembre pasado fueron rechazadas, aunque Sánchez Torres decidió “apartarse por razones de decoro y delicadeza”. Los fiscales Turano y Hairabedian habían tomado nota de este pedido, sobretodo porque “el procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental no se pudo cumplir, pese a que la acción fue iniciada hace 10 años y ese estudio fue ordenado en 2019 y posteriormente intimado en más de una ocasión”. Además, los funcionarios aseguraron que Porta Hnos. también fue beneficiada por los tórtolos judiciales por una acción presentada contra la AFIP para que declare nula una multa recibida por presunta omisión fiscal. Porta fue beneficiada por la aceptación de una apelación firmada el 18 de septiembre de 2025 por Montesi y Sánchez Torres. El beso es tan dulce como la mordida.
