COLABORACIONES

Sobre representaciones sociales

Comparte!

Una lectura, sobre otra lectura, de una película argentina premiada con actores en situación de discapacidad.

Por Pablo Cervigni

Para Moscovici, una representación social es “una modalidad particular de conocimiento cuya función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los individuos. Es un corpus organizado de conocimientos y una de las actividades psíquicas gracias a las cuales los hombres hacen inteligible la realidad física y social, se integran en un grupo o en una relación cotidiana de intercambios, liberan los poderes de su imaginación.” (1979: 17-18).

Hace un tiempo Se puede (la película especial), se consagró como el primer film del mundo filmado por personas con hemiplejia, síndrome de Down, autismo y ceguera, entre otras condiciones y se realizó sin financiamiento del INCAA. Así mismo es como se plantea, dejando el foco de la discapacidad que ya estaba siendo llevado desde el titulo hacia un lugar en búsqueda de conmover, algo que no ocurre del mismo modo con otros premios de otras películas. De hecho, por falta de apoyo oficial, el director de la misma tampoco pudo viajar para recibir el premio, poniendo el énfasis ya en otras cuestiones que nada tienen que ver con el título de la nota.

Una de las declaraciones del director de la película, y que a la vez es padre de uno de los jóvenes actores, dijo sobre ellos: “No son actores, o no lo eran. Yo les enseñé a actuar sacando lo mejor de cada uno y realzando sus propios potenciales”. Se puede llegar a interpretar en esta cuestión la factor asistencialista o de la necesidad imperiosa del apoyo familiar, aunque es cierto que esto también se conjuga con la cuestión de la inserción laboral, en donde todo esta tan dañado a nivel de lo legal que hay que “rebuscárselas” para salir adelante y eso es cierto. Se tocan varias cuestiones en la nota, pero siempre desde el lugar común, la nota de color y no desde una posición política en realidad.

Sobre la película en cuestión se dice que la ahora “Mejor película” del certamen mexicano es una sátira de casi 24 minutos que revive el cine de principios del 1900: en blanco y negro, imagen envejecida, en cámara semi rápida y mudo. Se agrega que para su realización no hubo un guion previo. sino personas con ganas de hacer algo nuevo y que aceptaron el desafío de actuar el personaje y la historia creada especialmente para ellas, conjugándose en este punto el refuerzo negativo del asistencialismo. Pero también del hecho de que la persona con discapacidad no puede hacerlo por si solo o no debe y además. Luego se dice que el motor principal de la película fue la discriminación sufrida por los protagonistas de la misma a lo largo de toda su vida. Pero sobre todo durante la época escolar, lo cual no deja de ser cierto, pero sigue alimentando la tradición en el imaginario de la discapacidad y de lo que implica el ser discapacitado. Es una nota que no se sale en realidad de la norma en cuento a la temática, reclama pero no avanza sino que refuerza preconceptos.

La historia detrás de la película

Rey, el director de la película en cuestión, produce y realiza contenido para su canal de YouTube Integrándonos TV, donde aborda temas de discapacidades, que trata desde hace unos 30 años cuando, como papá de un nene con síndrome de Down, notó con dolor la discriminación social en torno a su hijo apenas comenzó la vida escolar. No temió y decidió hablar sobre la discapacidad y a explorar las capacidades de cada una de las personas con discapacidad a las que se acercaba en talleres de día.

“Cuando busqué apoyo para dar a conocer la causa de la discapacidad, lo encontré en China Zorrilla, con quien logramos, por ejemplo, que se hiciera la primera rampa en el ingreso a Casa de Gobierno, no recuerdo el año… Hasta ese momento, una persona en silla de ruedas no podía llegar hasta la mesa de entrada para dejar un papel”, recordó hace unos meses al dar a conocer a este medio la posibilidad de que su excepcional film pueda recibir un premio internacional.

Lo que siguió a ese proyecto, contó entonces, fue la idea del programa en canales barriales que lo contactaran con las distintas ONG y personas relacionadas con la discapacidad. Siguieron algunos programas de radio y luego inició el proyecto aún vigente en su canal de Youtube.

Ya inserto en la difusión del tema que lleva como bandera, el director de la película galardonada volvió a una vieja idea de hacer una película con personas que tengan discapacidades, no actores que los recreen y que no sean algunos pocos sino la totalidad del elenco en una película única: “En el mundo hay muchas películas que incluyen a un actor con discapacidad, pero no que toda la película esté realizada por actores con discapacidades. Yo quería demostrar que sí podía existir”.

Haber vencido tantos obstáculos le dan al éxito un sabor más dulce y disfrutado: “¡Estoy orgulloso como no te podés imaginar! Con el corazón en la mano, te digo que a mí solo me interesaba lograr algo con esta película para que el mundo viera lo que una persona con discapacidad puede hacer”. Dice tajante que “la discapacidad no es negocio, entonces la gente que puede apoyar, no nos da bolilla; no ayuda porque no le pueden sacar ningún provecho”.

La divertida sátira, cuenta su sinopsis, es un encadenamiento de escenas unitarias “al estilo de los mejores sketches (de un poco más de un minuto cada uno) de los tiempos en los que se conjugan la creatividad, la técnica, la actuación, el talento, pero, sobre todas las cosas, el amor por la vida de nuestros semejantes”.

Al ser completamente inclusiva, esta película cuenta con un audio descripción para personas ciegas. Todo esto hizo que Teresa Parodi, cuando estaba al frente de la cartera de Cultura de la Nación, la declarara de Interés Cultural.

En toda la nota se refleja la sobrevaloración a las personas en situación de discapacidad por encima del rol de actores en una película. En toda la nota, además, se enfatiza sobre la discapacidad, la discriminación, la voluntad y el amor además del asistencialismo y la ayuda de los familiares y quienes “apoyan desinteresadamente”.

¡Está bien! Es una nota que habla sobre un premio que ha recibido una película y está bueno que estas cuestiones se difundan. Pero también es una nota que realza el valor de la discapacidad y la complejidad “agregada” a la cuestión que implica trabajar con la discapacidad y vivir desde la discapacidad lo cual también es verdad. Pero es una nota de color que realza cuestiones básicas y arcaicas sobre la discapacidad, no genera un cambio y no trabaja fundamentalmente sobre el cambio cultural o el imaginario sobre la temática, se sirve del mismo y de las emociones que mueve para generar visualizaciones. Encima, al ser algo de la discapacidad como temática aparece como incuestionable. ¿Desde qué lugar?