CRÍTICA DE CINE

La perspectiva y la retrospectiva

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Acerca de Los Fabelman, la última película de Steven Spielberg.

Por Lea Ross

Steven Spielberg es uno de los más potentes narradores en el último cambio de milenio. Pocos son quienes logran que sus relatos contengan fragmentos que persisten en los recuerdos de distintas generaciones. En Los Fabelman, el director de E.T. y Jurassic Park se redime ante una historia familiar, enfocada en el único hijo masculino. Su primer plano baja de lo alto del cielo para llegar a la altura de los ojos del infante, muy característico de su filmografía. Ante su inquietud por ver su primera película, el padre le explica lo que es la persistencia retinaria; ya nos advierte que el filme tendrá ciertos guiños de Wikipedia para la cinefilia. El avance de un tren, propulsor de la creatividad cinematográfica desde sus comienzos, permite comprender la esencia misma del cine mediante el cambio de perspectiva. Y en su etapa adolescente, Sammy descubre la verdad de su familia, en una secuencia que remite a Blow Up de Antonioni.

A pesar de que Los Fabelman es una de las pocas películas donde su director intervino en el guion desde su origen, el melodrama se ensambla de manera dificultosa con el homenaje. Como dice el tío, la pasión puede ser una condena. La dulce inocencia subraya el riesgo de mirar la infancia como un encierro. La reconstrucción de época implica no solo que la noción del cine se reduzca a lo visual, dejando a un lado lo sonoro, sino incluso evadir de las inquietudes más contemporáneas, como el paso de la pantalla grande a lo doméstico. Cuando la madre toca una pieza musical, interrumpida por el golpe de sus largas uñas en las teclas del piano, lo auditivo queda relegado en lo maternal. Lo edípico reprime aquello que el homenaje no puede exceder.

El bello encuentro entre Sammy/Steven con el “mejor director de cine”, interpretado por uno de los mejores de nuestra época, no es solo el mejor cierre, sino el único momento donde la retrospectiva encara nuestro presente. El mejor consejo se pone práctica con la mejor creatividad y sensibilidad, como solo un exponente sabe hacerlo.