Sangre con Coca

Los Minetti serán juzgados por crímenes de lesa humanidad en Tucumán. Y en Córdoba, no solo vivieron del cemento y las harinas, sino también de los ladrillos, a partir de la renta sojera. La multinacional Syngenta le trajo buenas noticias al Estado argentino, aún cuando tres meses atrás éste le acusó de competencia desleal. Y la recuperación fiscal le permite a los dos peronismos de Juan Schiaretti y Alberto Fernández disputar sus votos con el empresariado agropecuario.

Por Lea Ross
Foto de portada: LR

En el primer día de septiembre, se anunció que la Cámara Federal de Tucumán ordenó el procesamiento a cuatro empresarios por delitos de lesa humanidad. Es la primera vez que se avanza en una causa de ésta índole en la provincia donde su máximo referente de la represión, Antonio Bussi, fue votado para ejercer una gobernación constitucional. Lo que se investiga es una serie de hechos ocurridos en el ingenio La Fronterita, donde se acusa a la patronal de ese entonces de partcipar en delitos referidos a la violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad con apremios y vejaciones, torturas, torturas seguidas de muerte, abuso sexual, violación sexual y homicidio cometidos contra 68 obreros y habitantes de la zona. Los hechos comenzaron en el año 1975, previo al golpe de Estado, cuando se perpetró la Operación Independencia. Los procesados son de una familia de enorme porte para la provincia de Córdoba: los Minetti.

Una de las colonias, que funcionaba como centro clandestino. Ph: Fiscales.gob.ar

Se trata de Jorge Alberto Figueroa Minetti, presidente en ese entonces de La Fronterita, y los directores Eduardo Butori, Alfredo José Martínez Minetti y Fernando Cornú de Olmos.

No todo es harina y cemento

En Córdoba, cuando se escucha Minetti, se piensa en cemento y harina. El departamento de fabricación de lo primero fue vendido hace unos años a la multinacional Holcim. Y en cuanto a lo segundo, a principios del año pasado, previo a la llegada del Covid-19, fue noticia la toma que realizaron familias y obreros en la emblemática molienda de la ciudad de Córdoba, por el anuncio de cierre, debido a un cese de pago a sus acreedores.

José Minetti y Cia. Ltds SACI era la firma a cargo de la molinera y que, según el Boletín Oficial de Córdoba en el año 2017, lo ocupaba los mismos que se van a sentar en el banquillo de acusados por cometer horribles delitos en los años setenta. Entre ellos: el mencionado Javier Cornú de Olmos y Fernando Miguel de Cornú de Olmos.

Otra que figura en ese directorio es María Pía Figueroa Minetti Molina, que a su vez participa también de una empresa desarrollista llamada Bloque Urbano S.A. y en su directorio encontramos otros nombres de la familia como Marta Figueroa de Minetti, Roberto Figueroa Minetti y Jorge Figueroa Minetti, éste último también procesado por crímenes de lesa humanidad en Tucumán.

Entre los proyectos residenciales que ha realizado Bloque Urbano están Comarca de Allende, Lomas del Chateu, Lomas de Mendiolaza, Poeta Lugones 1 y 2, Cañada del Botánico, Larrañaga Office, Nuevo Artigas, Puente Blanco, Santa Clara de Asís, Barranca de Koslay y Granja de Claret. Las oficinas de la empresa están ubicadas en las coquetas Capitalinas de la ciudad de Córdoba, en el edificio denominado Fragueiro, oficina 53, quinto piso, cuyo predio pertenecía a la Provincia de Córdoba y fue vendido a precio ruin a GNI Propietarian, con una calle pública incluida, y rematada por el gobernador José Manuel de la Sota.

El primer proyecto de Bloque Urbano S.A. fue Balcones del Este, ubicada entre la avenida Circunvalación y barrio Ampliación Pueyrredón. Anteriormente, era una área de reserva verde. Pero durante la intendencia de Ramón Javier Mestre, autorizaron las modificaciones de uso de suelo en esa zona. La propuesta de ese proyecto, mediante convenio urbanístico, lleva la firma de Javier Cornú de Olmos, sindicado como participe de crímenes de lesa humanidad.

Luego de Balcones del Este, Bloque Urbano SA continuó en la ciudad de Villa Allende, con su mencionada Comarca. Para eso, los Minetti crearon una sociedad anónima, de nombre homónimo, y contaron con la firma de Fernando Miguel Cornú de Olmos, en representación de Bloque Urbano S.A., uno de los cuatro que se será juzgado en Tucumán.

Como pueden ver, no solo de harina y cemento vivieron los Minetti. También, la rama inmobiliaria, aquella que ha permitido una segregación urbanística en el Gran Córdoba, con el aval de las políticas públicas, se convirtió en un caso de testigo de importante conservación de capitales, en tiempos de bonanzas de la renta sojera.

Patria y/o corporaciones

Hablando de eso, justo en el mismo día en que se anunciaba el inédito juzgamiento contra los Minetti, el presidente Alberto Fernández, el ministro del interior Wado de Pedro y el ministro de economía Martín Guzmán se reunieron con el director general de Syngenta Latinoamérica, Antonio Aracre, y el director de Asuntos Corporativos de la firma multinacional, Román Bartomeo. La función de este encuentro, realizada en la Casa Rosada, fue para que los dirigentes políticos recibieran los resultados parciales sobre el canje y venta de granos de soja y maíz en el país, y su correspondiente venta al comercio de la República Popular de China, en base a un plan de negocios, anunciada por la empresa en diciembre del año pasado, para garantizar el suministro de dólares al país.

Tres meses atrás, ese mismo Estado nacional le objetó a Syngenta de haber comprado los activos de su competidora Nidera, iniciadas a nivel mundial en el año 2018, porque generaría una mayor concentración en el mercado local agropecuario y, por ende, desencadenaría una situación de competencia desleal.

A nivel internacional, la compra de la semillera Cofco International Protection AG, a manos de Syngenta Crop Protection AG, llevó a que en nuestro país Syngenta se apoderara de Nidera Seeds Argentina S.A.U. Por ende, la Secretaría de Comercio del Interior solicitó a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia que hiciera una investigación al respecto sobre las consecuencias de la misma. Mediante un dictamen técnico, con fecha del 29 de abril, el departamento de Estado concluyó que la operación “implicaría un aumento significativo en la participación de mercado de las empresas notificantes, a expensas del resto de los competidores que, ante una posible disminución de su cuota de mercado aguas abajo y, en consecuencia, de sus ingresos por ventas, podrían sufrir un declive en el grado de innovación de su portafolio de híbridos de girasol”.

Precisamente, en base a una tabulación hecha por la Comisión, que incluyó una colorida infografía, se señala que Syngenta-Nidera acapararía más del 60% de la producción y comercialización de semillas de girasol, donde la mitad se destina para el consumo interno.

“Este debilitamiento en ambas etapas del mercado podría llevar más adelante a que muchas empresas opten por abandonarlo, lo que provocaría una disminución de las variedades ofertadas y, por tanto, precios finales de semillas híbridas de girasol con incrementos adicionales a los que surgirían a corto plazo como consecuencia de la elevada concentración horizontal entre la firma adquirente y la objeto en un mercado con altas barreras a la entrada”, señala el dictamen que fue avalada por Comercio en su Resolución 488/2021. Así, se le notificó a las empresas a presentarse en una audiencia para otorgar su replica. Se supone que en estos momentos, se está continuando con el análisis del expediente.

Syngenta nació en el año 2000, por la fusión de dos departamentos de investigación agropecuaria que pertenecían a dos laboratorios reconocidos: Novartis y AstraZeneca. Y hace pocos años atrás, fue comprada por ChemChina, considerada como la compra más magnánima que hizo una empresa china, con un importe de U$S 43 mil millones. Mientras que Nidera fue la empresa que presentó en los años noventa la Soja RR, resistente al Round Up, bajo el diseño transgénico de Monsanto, para que se implante en el suelo argentino y países vecinos, llevando a la “sojización” de nuestro Cono Sur. De hecho, Syngenta fue recordada por haber anunciado, con beneplácito, que nos convertimos en la “República de la Soja”.

Cadena de valores… o de favores

En esa reunión que se realizó en la Casa Rosada, los directivos de Syngenta-¿Nidera? notificaron que su empresa le vendió en el primer cuatrimestre de este año al gigante asiático unas 140 mil toneladas de soja y maíz a 65 millones de dólares. La expectativa es que para el próximo año se alcancen diez veces esas cifras (1.200 millones de Tn a U$S 500 mil millones).

La ruta del negocio es un diseño que consiste en un acuerdo con productores locales, donde se les ofrece canjear sus granos por insumos tecnológicos. De allí, al otro extremo, los productos agrícolas serían rematados a la compañía Sinograin Oils Corporation. “Todos ganan”, apuntan quienes están en ese negociado. Porque así como los cultivadores adquieren equipamiento de enorme costo, China consigue los nutrientes que demanda su economía, y nuestro país tendrá las divisas que requiere. Pero el verdadero negocio para Syngenta está en que esto le significó su debut en el comercio exterior argentino.

Frontside

Los dólares que se generaron en ese negocio de Syngenta fue una partecida que explicaría la noticia económica más importante de la semana, que fue la recaudación fiscal en crecimiento, señal de un inicio de recuperación financiera. Según el Ministerio de Economía de Nación, Argentina recaudó, en comparación de hace un año, 64,2% en valores nominales, que es una cifra por encima de la inflación “y ubicándose en lo que va del año en niveles pre-pandemia”.

En el caso de la provincia de Córdoba, lo recaudado en agosto fue del 66% en valores nominales (números en bruto) y 9% en valores reales (ajustados a la inflación). Pero la verdadera noticia cordobesa fue que por primera vez se llegó a un mes que fue superior a lo que se recaudaba no solo previo a la pandemia, sino incluso previo al inicio de la recesión económica iniciada en 2018: un 3% más que en agosto de 2017. Parece poco, pero tengamos en cuanta que la recaudación de julio 2017 a julio 2021 cayó un (-12%), y encima esa cifra fue peor que junio 2017-junio 2021: un (-11%).

En otras palabras, la Economía está saliendo de los restos de la “segunda ola”, mediante la maniobra más difícil dentro del surf como es el frontside, moviéndose en el interior del agujero del cuerpo de agua con forma de tubo. Habrá que ver si en el mar no emerge la “tercera ola”, impulsada por los virus de la variante Delta, como las que se encontraron en los líquidos residuales de la planta de tratamiento de Bajo Grande, al sur de la capital.

Hacele caso a tu sed

Toda esa cosecha impositiva le viene bárbaro para ambos oficialismos (provincial y nacional) de acá hasta ya no a las PASO, que se votará el próximo domingo, sino a las elecciones generales de noviembre. A nivel fiscal, el acumulado por retenciones es suculento. Y a nivel electoral, se enfoca en la atracción del voto chacarero.

Por esa razón, después de su reunión con el presidente y la gente de Syngenta, el ministro Guzmán se dirigió a Córdoba capital, en el lujoso Hotel Qurom, cerca del aeropuerto, donde brindó una charla a renombrados empresarios locales, en una exposición didáctica sobre cómo “tranquilizar la economía”. Un título que remite al surfista cuando trata de que sus nervios no lo jueguen en contra. El evento fue para recaudar fondos para la campaña, mediante el pago de una tarjeta. Pero no era casual que entre los comesales estuvieron directivos de Aceitera General Deheza, Bio4, ProMaíz y Porta Hnos., las más importantes del rubro de la producción de biocombustibles. De hecho, la semana pasada, el principal candidato del Frente de Todxs en Córdoba para el Senado, Carlos Caserio, organizó una reunión entre Fernández y Roberto Urquía, mandamás de AGD “para dialogar sobre la realidad del biocombustible de etanol de maíz, que se produce en nuestra Córdoba”, tal como lo señaló en Twitter. El multimillonario Urquía fue beneficiado por el gobierno de Alberto a partir de la quita de retenciones del año pasado para los productos que provengan de actividades regionales, donde incluyó en esa lista al girasol de AGD, la misma que tendría tensión si Syngenta-Nidera se quedara con el 60% de su comercialización.

Todas las empresas que mencionamos -AGD, Promaíz, Porta Hnos y Bio4- financiaron la campaña de Hacemos Por Córdoba en su debut del año 2019. Para éste año, las tropas de HdC, mientras los de FdT se juntaban con el sector del agrobusiness, se dirigieron a los territorios que temen a que haya alguna merma de apoyo territorial, en particular en la ciudad de Villa María, donde el “albertista” Martin Gill se lo disputa al “schiarettista” y ex-socio Eduardo Accastello.

Es decir, ambos frentes electorales centralizados en el peronismo -Hacemos Por Córdoba y Frente de Todxs- mueven sus fichas de manera táctica, pero teniendo en claro también el acuerdo subyacente para sus estrategias. Mientras el primero se enfoca en el voto transversalidad bajo el sello de “Ellas”, para atraer al apático progresista y el desinteresado conservador, el segundo se encarga de envilecer al votante peronista escéptico de la cofradía cordobesista. Muy parecido a los acuerdos de marketing entre la Coca y la Pepsi, cuya regla de juego llevó a que el primer apuntara a un contenido publicitario sobre la armonía de la familia, mientras que el otro se atornilló a una clientela más juvenil y renegada del tradicionalismo cristiano.

Dicho sea de paso: en el año 2016, los Minetti vendieron La Fronterita a la multinacional Coca-Cola, mediante su embotelladora Arca Continental, cuyas oficinas están en México. Tengamos en cuenta que allí se encuentran los cultivos de cañas de azúcar, insumo importante para la producción de gaseosas. Minetti mantendría el negocio de esa producción agropecuaria que le permite también meterse en el negocio de la producción de bioetanol, junto con los Ingenios Ledesma, cuyo capataz, Carlos Blaquier, también se le espera su juzgamiento por el genocidio llamado el “Apagón de Ledesma”.

Y como un eterno retorno, Coca-Cola también está denunciada desde el año 2001 por el sindicato de alimentos de Colombia, donde su embotelladora Panamco fue sindicado de colaborar con organizaciones paramilitares en el asesinato de una docena de sindicalistas.

El último en salir, que apague la luz.