Premio para los que se refugian en la libertad.
La Asociación Civil Semillitas de Libertad, responsable del Refugio Libertad en Los Molinos, fue distinguida con el Premio Provincial de Derechos Humanos María Otilia Lescano de Argañaraz.
La Asociación Civil Semillitas de Libertad, que lleva adelante el proyecto Refugio Libertad, fue seleccionada para recibir el Premio Provincial de Derechos Humanos María Otilia Lescano de Argañaraz. La distinción reconoce su trayectoria en la promoción, protección y defensa de los derechos humanos, especialmente a través del trabajo que desarrolla desde hace casi una década.
La postulación fue presentada por Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba y seleccionada por la Comisión Provincial de la Memoria (CPM), según consta en el acta de resolución N.º 3 de 2026. El reconocimiento será entregado el próximo 10 de diciembre, en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos.
El premio fue creado en 2017 por la Legislatura de Córdoba, mediante la Ley 10.504, y lleva el nombre de María Otilia Lescano de Argañaraz, docente, militante y gremialista que dedicó su vida a la búsqueda de la verdad y la identidad de nietos y nietas apropiados durante la última dictadura cívico-militar, luego de la desaparición de su hija embarazada. Junto a Sonia Torres e Irma Ramacciotti, fue una de las fundadoras de la filial Córdoba de Abuelas de Plaza de Mayo.
Entre los fundamentos de la postulación, Familiares Córdoba destacó que el Refugio Libertad tiene como objetivo central desarrollar acciones de difusión, promoción y protección de los derechos humanos, con un funcionamiento sostenido durante los últimos ocho años.
Luego del proceso de evaluación, la Comisión Provincial de la Memoria retomó esos argumentos y consideró fundamental reconocer la trayectoria de la organización, particularmente por su llegada a sectores de la población que suelen quedar excluidos de las políticas y programas destinados a los grandes centros urbanos.
La fundamentación también puso en valor la diversidad de iniciativas que impulsa el espacio. Desde los principios universales de los derechos humanos hasta el acceso a la lectura, la recreación y las expresiones culturales locales y regionales, el trabajo del Refugio incluye el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad y la construcción de memoria colectiva sobre el genocidio perpetrado en Argentina.
A casi diez años del inicio de la experiencia, quienes integran el Refugio Libertad plantean como horizonte profundizar el trabajo realizado, explorar nuevas líneas de acción y consolidar la recuperación del espacio. En su mensaje de agradecimiento, definieron el proyecto como una apuesta colectiva a seguir construyendo otros mundos posibles y a «poner vida donde antes hubo desolación y muerte».
También remarcaron que la consigna del Nunca Más al terrorismo de Estado debe estar acompañada por el compromiso de terminar con otras formas de vulneración de derechos, como el hambre, el desempleo, la falta de acceso a la salud y la educación. “Memoria, Verdad y Justicia; Tierra, Techo y Trabajo. Hasta que la dignidad se haga costumbre”, expresaron desde la organización.
Te compartimos algunos materiales que realizamos desde La Luna con Gatillo acerca del proyecto.
