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Breaking Bad a la cordobesa

Por Lea Ross

En la ciudad de Río Cuarto, hubo algarabía en el ámbito periodístico por la restitución a su cargo del colega Guillermo Davies en la LV16. Había sido despedido el año pasado, a pesar de ser delegado gremial. Desde la segunda ciudad más grande de la provincia de Córdoba, se advertía que esto podía desencadenar un antecedente federal de cercenamiento en reclamos laborales y de expresión. Un segundo fallo judicial declaró como nulo el despido.

Los dueños de la radio riocuartense son los hermanos Sosa Barreneche. Justo unos días antes del retorno de Guillermo a su lugar de trabajo, el grupo nacional de periodistas RUIDO publicó un informe que hace mención a esta patronal todoterreno. Resulta que el Tribunal de Cuentas de Córdoba analizó y expuso algunos expedientes del Gobierno provincial referidos al reparto de la pauta oficial. Uno de los que más llamó la atención fue la orden de entrega, con fecha del 6 de mayo de 2024, de 20 millones de pesos para Radiodifusora Villa María, perteneciente al grupo Apolo, del cual también es dueña de Radiodifusora Río Cuarto. Su titular es Bernardo Sosa Barreneche, hermano de Cristian Segundo, quien además es el actual Subsecretario de Pequeñas y Medianas Empresas del gobierno de Martín Llaryora, dentro del Ministerio de Cooperativas y Vinculación Comunitaria. Es la misma área donde se firmaron esas resoluciones.

Los hermanos Sosa Barreneche. Ambos socios empresariales, hasta que Cristian fue designado funcionario. ¿O no?

Además de Apolo, los Sosa Barreneche manejan también el Grupo Codesur, que tiene su nave insignia en el rubro inmobiliario. En ella, tienen la constructora Urbania y de construcción de aperturas Aluport. Por fuera de Codesur, la firma se expande por el rubro agropecuario (SBN Agroalimentos SA), el combustible y los medios de comunicación, que además de las radios de Villa María y Río Cuarto, también son accionistas del diario El Puntal, principal medio gráfico del Imperio del Sur.

La balada de los mosquitos

Beltrán Corvalán es el presidente del Tribunal de Cuentas. Primera vez que un opositor llega a ese cargo, al ser un delfín de Luis Juez. El freno que está ejerciendo sobre los gastos públicos a la gestión de Llaryora le permite procesar la información para exponerla ante la prensa, y lubricar el discurso anti-política que requiere el actual senador nacional, para sus próximas candidaturas, como el que acaba de hacer con los hermanos Sosa Barreneche. El ministro provincial de Comunicación de Llaryora, Daniel Pastore, advirtió que estas maniobras de Corvalán le pusieron un freno a toda aquella “campaña para que nuestros ciudadanos sepan cómo conducirse, por ejemplo, frente al dengue”. Todo en el contexto de que el plan motosierra del Lord Jamón no invirtiera en nada en la lucha del verano pasado contra el Aedes aegypti.

Corvalán y Pastore. La balada de los mosquitos.

Better call Katz

Beltrán Corvalán le envió a determinados colegas una serie de planillas sobre los ingresos públicos que ha recibió el inefable Federico Guillermo Máscolo, quien desde diciembre hasta hace poco estuvo encerrado en la cárcel de Bouwer. Está imputado por distintos delitos económicos federales, que van desde la asociación ilícita hasta el lavado de activos. Máscolo es amigo personal del ex-intendente radical Ramón Javier Mestre, pero sus constructoras recibieron contratos para realizar obras cloacales y arreglos de todo tipo a colegios ubicados en el departamento San Justo, donde es oriundo Martín Llaryora. Esto genera la inquietud sobre si se trata de un testaferro del peronismo o del radicalismo.

Los números aportados por Corvalán, y que analizó su humilde servidor, calcula que entre 2007 y 2017, las distintas empresas de Máscolo recibieron un aproximado equivalente a más de 6 millones de dólares.

Dentro del expediente, a cargo del fiscal Enrique Senestrari, se están analizando decenas y decenas de empresas registradas en el distrito de Florida, Estados Unidos, que funciona como una suerte de guarida fiscal. Para tener una día: el día 23 de junio de 2017, Máscolo creó cinco empresas offshore en el mismo día y todos con el nombre de BERFRANSAN, cuyas siglas serían las iniciales de sus hijos. Las cinco están bajo la figura jurídica de LLC, equivalente a la SRL en nuestro país.

El autor de este informe analizó folio por folio los documentos de estas compañias extranjeras. La detección de nombres que figuran son sorprendentes. Puede que varios no sean conocidos. Pero advierten de una formidable telaraña dificil de desenredar. Lo que nos lleva a la conclusión de que no sería la obra pública el principal negocio de este personaje, sino que en realidad administraban los “flujos” de varios negocios sucios, del cual necesitan una lavadita. Es decir: una suerte de intermediación financiera, encabezada por Federico Máscolo y, sobetodo, su principal socio Alejandro Katz, que los ayudó en el negocio de la compra y venta de inmuebles en Miami para lavar el dinero de distintos negociados y, con ella, adquirir bienes que pueden ir desde loteos hasta autos de alta gama.

Máscolo y Katz… a sus servicios… penitenciarios.

Algunos nombres, que ya están en manos de la justicia federal y que son dignos de ser extraídos de algún capítulos de las series Breaking Bad o Better Call Saul, son los siguientes:

  • En la empresa BERFRANSAN 402 LLC, al año siguiente de su creación, tuvo en su directorio a Juan Cruz Ferrero, hermano de María de los Ángeles Cruz, esposa de Máscolo, madre de sus hijos y también imputada en la causa. Juan Cruz es titular de ARG Clean, dedicada a la limpieza y recolección de residuos. Sus síndicos son el radical Facundo Cortés Olmedo, actual vocal del ERSEP por la UCR y ex secretario de Gobierno del intendente Mestre, y Romina Stempels, esposa de Marcos Cignetti, ex-vocal del ente Córdoba Obras y Servicios (COYS), durante la gestión municipal capitalina de Llaryora. Y el síndico suplente fue Enrique Medeot, también imputado en la causa Máscolo.
  • David Benedyktys, aparece como directivo en las firmas offshore BERFRANSAN 725 LLC y BERFRANSAN 518 LLC, creados por Máscolo. Estuvo involucrado en la causa “Operativo sobre ruedas”, iniciada en el año 2000, sobre el armado de vehículos con piezas robadas y documentación trucha. Fue multado por montos millonarios el año pasado, siendo el único caso que quedó en el fuero federal antes de prescribir.
  • Sobre la segunda empresa, después de Benedyktys en 2018, aparece como directivo en el 2019 Eduardo Bailo, contador de San Francisco, donde fue intendente Llaryora. Quedó involucrado en el escándalo financiero de la compañía Bolsafe, que en 2013 terminó en quiebra. En 2022, su presidente y vices fueron declarados culpables por administración fraudulenta y captación de ahorro público sin autorización por más de 450 casos. Bailo no llegó al banquillo de los acusados. Se sabe que invirtió en departamentos de Punta del Este. Los Panamá Papers señalan que Bailo creó dos sociedades uruguayas en 2012 y 2013. En ese entonces, Bolsafe ya era noticia sobre sus irregularidades.
  • En el 2020, nuevamente en el directorio de BERFRANSAN 518 LLC, aparecen Nicolás Lorenzón y Pablo Alejandro Gareis, acusados de negocios espurios. Ambos manejan distintas firmas inmobiliarias y de construcción. Están sindicados de haber birlado los aportes de sus clientes en intrincados fideicomisos, que habrían terminado en inversiones de Miami. Nico Lorenzón es un conocido influencer de los negocios, a lo Cositorto pero más juvenil. Las causas en su contra son por ejercer intermediación financiera clandestina. Incluso, en las redes sociales, habría promocionado sus inversiones, recurriendo a figuras de la farándula como la vedette Wanda Nara. Se cree que en este momento está en Miami, mientras la prensa de Entre Ríos, donde es oriundo, están exponiendo testimonios de víctimas de sus posibles estafas inmobiliarias.
Nicolás Lorenzón.
  • Pasamos a otra offshore de Florida: BERFRANSAN 1130 LLC. En 2022, aparece en el directorio Guillermo Cavagliato, hermano de Juan Manuel Cavagliatto, presidente de Instituto Atlético Central Córdoba. En declaraciones al medio empresarial Punto a Punto, Guillermo negó haber integrado una offshore de Máscolo, pero sí reconoció que le compró un departamento en Sunny Island Florida a Javier Katz, principal socio de Máscolo.
  • En otra empresa, BERFRANSAN 202 LLC, Máscolo cedió su cargo a Crescencio Bottiglieri, quien es el actual presidente de la Cámara Empresarial Riojana. En 2018, el riojano es reemplazado por una batería de nombres, que serían oriundos de Santa Fe. Al año siguiente, aparece nuevamente el habitante sanfrancisqueño Eduardo Bailo, pegado al límite santafecino.
Crescencio Bottiglieri.
  • En BERFRANSAN 417 LLC, se sumó en 2018 David Benedyktys; y en 2021, lo ocuparon los vecinos Kevin Rafael Macri Viñoles y Marcos Ernesto Cabrera Rodriguez, conocido como el famoso youtuber Yao Cabrera. En abril pasado, Yao fue condenado por trata de personas y reducción a la servidumbre. La denuncia la había hecho el manager Jorge Zonzini, quien aseveró en TN que se había ejercido “sistemas de multi-estafas a niños vulnerables y a sus padres, abusos sexuales, corrupción y facilitación de la prostitución a menores de edad y venta de estupefacientes en sus fiestas y teatros”. El Juzgado Federal N° 3 en lo Criminal de San Martín, lo condenó a cuatro años de prisión. La denuncia se había hecho en 2020, previo al armado de la mencionada offshore, que luego dejó de existir al año siguiente.