Vidas públicas, vidas privadas

A continuación, recopilo la experiencia de algunas famosas cuya vida pública fue perseguida y su vida privada olvidada. Lo hago mediante el abordaje de los documentales de Amy Whinehouse, Nina Simone y Whitney Houston. Y lo vinculo con la vida actual de Britney Spears, en el afán de seguir problematizándonos las falsas libertades y las desigualdades. 

Por @Flo Straso

Hace poco me enteré de la situación que atraviesa Britney Spears gracias al movimiento #FreeBritney (que desarrollo más adelante). Esa historia hizo eco en mí y en esas injusticias atravesadas por el género que están todo el tiempo, en todas partes: femicidios, violencia, crueldad… Recordé la historia de grandes y famosas mujeres que murieron en tristes condiciones, debido a la sobreexplotación que se realizó de ellas.

La inquietud vino de los documentales de Amy Whinehouse, Nina Simon y Whitney Houston. Mujeres que generaron fortunas por su éxito en tours mundiales, shows en cartelera y numerosos álbumes, con vidas públicas perseguidas por los medios y vidas privadas olvidadas por la sociedad. De estos documentales y del Liberen a Britney, elaboro una radiografía de denominadores comunes en la vida y muerte de esas mujeres. 

1- Amy Whinehouse: la chica detrás del nombre 

Amy fue una londinense virginiana que nació en el 83 y murió en el 2011 por una intoxicación a los 27 años. Única en su registro, es una de las voces del jazz más hermosas de la historia y rompió muchos estándares. Dueña de un estilo único, fue una estrella que en ocho años de carrera sacó dos discos súper famosos, Fran y Back to black, que la pusieron en el centro de la escena y del éxito. Pero pasaron cosas.

En el documental se muestra la humildad de esa piba que se juntaba con sus amigas y jugaba con su voz increíble, y cómo eso se fue perdiendo proporcional a su fama y al entorno que la rodeaba que no supo (o no quiso) cuidarla. Profundizó sus consumos hasta niveles problemáticos, la prensa fue despiadada con ella y la acosó sistemáticamente, y la figura de dos varones de su entorno precipitaron su muerte. Por acción u omisión.

Tras ver el documental de dos horas, verás cómo su última pareja no la cuidó ni un poco, y cómo su padre fue el responsable de sus peores experiencias. Ella los amaba, ellos la utilizaron y la descuidaron; ante sus problemas de consumo no la alentaron a rehabilitarse, al contrario, le llenaban el vaso con whisky para que siga actuando (y facturando). En el retrato se observan reiteradas señales de auxilio por su parte que nadie cazó ya que lamentablemente se alejó de sus amigas… y el mundo se quedó sin Amy muy tempranamente. 

2 – Nina Simone: What happened, Miss Simone?

Nina nació en Carolina del Norte en 1933 y murió a los 70 años en Francia por un cáncer de mama. La pisciana tuvo una vida difícil desde edades tempranas, a pesar de ser una cantante sin igual de soul-blues y jazz que descosía el piano y expresaba en sus letras las emociones más profundas. En sus 46 años de carrera, además de hacer mucha música, se consolidó como una referente de los derechos de las personas negras en un país segregado racialmente. Su música reflejó todo lo que vivió.

El documental es una joya que relata su historia desde su propia voz. Así, nos enteramos que empezó a tocar el piano a los cuatro años en sus idas a la iglesia, y que en ese sitio una mujer blanca le propuso ser su profesora. Siempre tuvo un sueño: ser la primera pianista de música clásica. Nina sufrió el racismo y se sintió sola, lo cual impactó en su devenir como artista. Tras hacerse famosa, se sintió interpelada por la lucha de su comunidad y se involucró en ella desde la escena musical y personal, lo cual trajo consecuencias. Tras el asesinato de Luther King en 1969, Nina abandona el país y se va a Africa.

Tras ver el documental de 1h 42m, una queda llena de angustia por la historia increíble de esta mujer que sufrió mucho. Estaba triste, enojada, y era considerada demasiado temperamental, típica acusación que se le hace a las mujeres en un mundo machista. Tuvo problemas de salud mental que se evidenciaron en su adultez, cuando fue diagnosticada con bipolaridad (su hija lo cuenta en el documental). Para variar, Nina se enamoró de un desgraciado que no sólo ejerció violencia física sobre ella, sino que la explotó financiera y emocionalmente, haciéndola actuar aún cuando no quería ni estaba bien. Él era policía y se retiró para convertirse en su manager.  

3- Whitney Houston: Whitney: Can I Be Me

Whitney nació en Nueva Jersey en el 63 y murió en California en el 2012, de un paro respiratorio a los 48 años. La leonina, empezó a cantar a sus 15 años y se hizo rápidamente famosa por su voz, su belleza de modelo y actriz, y no tardó en posicionarse como una referente del pop. Fue la cantante más galardonada y la musa de muchas artistas como Christine Aguilera, Laura Pausini, Britney, etcétera.

En el documental vemos a una mujer hermosa que ama cantar pero reniega bastante de su soledad, sus vicios y problemas familiares. Nos muestran lo clave que fue en su vida una gran amiga que terminó alejándose de ella. También, la existencia de su pareja con quien tuvo una larga y tóxica relación, y el impacto que esto tuvo en su salud. Una vez más, una artista polifacética estaba inmersa en una tristeza que emitía señales de alerta que todos ignoraron porque su riqueza les daba de comer. 

Tras ver el documental, sentí un dolor profundo por todo lo que sufrió y porque nadie supo cómo ayudarla. Tuvo una hija que lo vió todo y que murió en el 2015 a los 26 años de sobredosis (como su mamá). Y la pareja de su hija (que era una especie de hijo adoptivo de Whitney… raro) también murió de sobredosis este año. Terrible todo.

Alerta. Radiografía de denominadores comunes: 

Si a esta altura sentís angustia e impotencia, estás del lado correcto. Me interesa destacar aquellos factores comunes que existieron en la vida y en la muerte de esas musas y que lo relacionemos con el caso Britney. Para ello se necesita una dosis de perspectiva de género y de sensibilidad ante lo que está mal, y el ímpetu de aplicar esta sensibilidad en la vida cotidiana, minada de mujeres asesinadas. 

Estos denominadores comunes son: 

  • El aislamiento: a medida que su fama creció se alejaron de sus amigas y de aquellas personas que le hacían bien para centralizar su vida en su trabajo y sus parejas. Ese distanciamiento fue paulatino, probablemente inconsciente, dañino y muy complejo.
  • Varones explotadores: alejadas de sus amistades o familiares que las protegían, concentraron el verbo amar en sus parejas o en sus progenitores, y en todos los casos ellos abusaron psicológica y financieramente de ellas, descuidando su salud física y mental.
  • Consumos problemáticos: seguramente condicionadas por los ítems anteriores y por la vida dura de la gira y el trabajo, todas presentaron consumos problemáticos de alcohol y otras drogas que acrecentaron notablemente su riesgo de vida. 
  • Inseguridad: como causa y/o efecto de todo lo anterior, todas ellas (como tantas otras) eran muy inseguras sobre su aspecto y su talento, lo que las desacreditó bastante y afectó su autonomía.
  • Trabajadoras y millonarias: desde niñas o jóvenes empezaron a trabajar y, desde que se hicieron famosas, facturaron miles de dólares en álbumes y giras, con un gran equipo detrás cuyo plato de comida dependía de que esa persona siga facturando, sea cual sea su estado o condición.
  • Muertes evitables: como dije reiteradas veces, su trayectoria estuvo minada de señales de pedido de ayuda que fueron ignoradas sistemáticamente. Los factores de riesgo eran evidentes y no se hizo nada al respecto. ¿Por qué?

Liberen a la Brintney

Un video publicado por El Resaltador nos pone al tanto de que hace 12 años esta mujer adulta y trabajadora, no es dueña de sus bienes ni de su tiempo porque se encuentra bajo la tutela de su progenitor (no de nuevo decía) quien controla su vida, tanto pública como privada. Britney no tiene la libertad de elegir qué hacer, cómo criar a sus dos hijos, qué publicar en sus redes, qué comer, etc. Está mediada por una decisión judicial que la considera “discapacitada”.

Todo comenzó en el 2008. Era muy famosa y sufrió algunas crisis que se expresaron en acontecimientos de público conocimiento como alguna salida sin ropa interior, la rapada de cabeza, la agresión a la prensa con el paraguas. Allí es cuando su progenitor interfiere para ser su tutor durante un año, pero pasaron 12 y el juzgado de California decidió extender la tutela hasta el 2021. Esperemos que para ese entonces todo el mundo conozca esta historia y la repele porque Britney nos necesita.

Una vez más, una mujer famosa y talentosa es explotada por su entorno. El movimiento FreeBritney lucha para que ella recupere su libertad, principio básico de cualquier ser humano. No puede ser que no sea dueña de absolutamente nada de lo que hace: controlan con quién habla por teléfono, qué publica en sus redes y qué tratamiento médico seguir. No es libre. Jamás te rías de la Britney

¿Qué pasa con las libertades?

Tantas mujeres muertas nos tiene que servir para reconocer a tiempo las señales y no ser indiferentes porque todo está atravesado por la condición de género. Aquellas que transitan una enfermedad mental son desestimadas instantáneamente y pareciera que pierden la dimensión de persona. No esperemos a que Britney ni ninguna otra sea un documental para hacer algo.

¡Ahora sí, los documentales!