Hasta cambiarlo todo: en las calles, vencimos

Lo que nos dejó el 8 de agosto: la convicción de seguir dando batallas cotidianas, en las calles, unidas y fortalecidas.


El Senado argentino rechazó el proyecto de Ley de interrupción del embarazo. Fuimos miles en las calles y, a pesar de la victoria de la farsa institucional, estamos convencidas de que vencimos.

Hemos luchado contra lo peor del fascismo patriarcal; hemos plantado al interior de nuestras organizaciones discusiones que no tienen vuelta atrás; y hemos pulseado contra los mandatos que nos asfixian. Está claro que vencimos.

La democracia parlamentaria ha manifestado su caducidad en la voz de quienes se arrogan la carátula de representantes del pueblo, y que no han hecho más que argumentar y votar desde posiciones personales, mezquinas y miserables. De representativa, nada: miles en las calles demostramos que las instituciones estatales son una ficción eficaz sólo para intereses antipopulares. Que las conquistas por la libertad van a seguir naciendo de la retórica callejera, desde abajo y a la izquierda. No tenemos miedo, y estamos dispuestas a todo. Estamos convencidas de que la batalla institucional puso a rodar una avalancha que sólo puede seguir creciendo. Por milenios hemos puesto el cuerpo y los afectos en la línea de fuego contra el patriarcado. Nuestra lucha no tiene plazos.

Las feministas de La luna con gatillo junto a radialistas feministas de Radio Revés, Radio Eterogenia, Radio La quinta pata y Radio Zumba la turba, participamos de Radio Miso, ahora que nos escuchan, ahora que sí nos ven: iniciativa surgida para acompañar la vigilia propuesta por la Campaña Nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Sumando visibilidad al debate parlamentario y también a las voces de todo el país y el mundo que sumaron su apoyo a nuestra lucha. Tomamos la plaza, desde ahora rebautizada Plaza Miso por el derecho a decidir.