Día del Ocio

No contentes con el locro y el vino del 1 de mayo, les jipis se inventan otra fecha para festejar. Humoristas, chetas rentistas, trabajadoras esenciales y otros métodos de tortura capitalista que más vale ignorar.

“Acá hay tres clases de gente: las que se matan trabajando, las que deberían trabajar y las que tendrían que matarse”

Mario Benedetti

“Llamamos a todos los gobernantes, gerentes de empresas y científicos positivistas a que por favor dejen de trabajar”

Recz Obozca, manifiesto público de la Internacional del Ocio en la celebración del 2 de mayo de 1963.

“Campeón del mundo en la teoría, fundamentador letal: Agarrá una pala”

Fede Rosenbaum

“Preferiría no hacerlo”

Baterbly

Por Tomás Astelarra Ilustración: @nico_mezca

El locro es abundante, el vino también, los vivaperón se mezclan con baladas anarquistas y soliloquios sobre la plusvalía. Hay cooperativistas de la construcción, artesanes, artistes, miembres de una huerta comunitaria, comunicadores populares, un filósofo, dos o tres sociólogos, una editora de libros libres, una pareja de mediques y varies aprendices de chantaman (yoga,yuyos, constelaciones familiares, reiki, masajes tailandeses, etc, etc, etc…), una diseñadora gráfica, un acupunturista, maestres oficiales y alternatives, una dentista y una buen número de hijes de papá, rentistas inmobiliaries y hasta un especulador financiero.

-Yo cuando llegué a Traslasierra me subí hasta el Champaqui y le dije: Mr Apu por favor dame trabajo-rememora el Jipi Matías – Al segundo me di cuenta lo boludo que estaba siendo y me retracté: Perdón, perdón, mister Apu ¡Lo que yo necesito es dinero!

-Claro, trabajo hay un montón- remata Suipacha -lo que falta es dinero.

-Como dijo Marx: ¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero…! ¡pero cuestan tanto!- cita de memoria Vicente.

-¿Marx? – pregunta inquieto el Chico Trosko

-Groucho – aclara Vicente.

– Bueno, y Moreno decía que “algo malo debe tener el trabajo porque si no, los ricos lo habrían acaparado”- vuelve a citar cual eximio enciclopédico Vicente.

-¿Mariano?-vuelve a inquietarse el Chico Trosko

-No-se ríe Vicente

-¡Guillermo!- especula con alegría el chico P.

-No, brutos. Me refiero a Mario Moreno, alías Cantinflas- remata Vicente ante el enojo de el Chico Trosko y el Chico P, que a falta de poder hacer plop como Condorito se van al quincho a buscar más vino.

-No olviden que la palabra trabajo viene del latín, de un artefacto de tortura, el tripalium. Io por eso, más allá del locro, prefiero reivindicar el 2 de mayo, Día Internacional del Ocio – continua Vicente, que cuando logra llamar la atención del público parece elevarse de la silla o sillón donde suele sentarse, invocando algún fantasma croto de principio de siglo arengando en esperanto desde algún vagón de tren.

-¿Día del Ocio?- se interesa la dentista.

-La fecha fue sugerida en el parlamento francés por Paul Lafourge, cuñado de Marx (Carlitos), y autor del libro “El derecho a la Pereza”. Conmemora la huelga de 1896 de los mineros de Dantzing, Polonia, que atados a las rejas de la mina con dinamita reclamaban una reducción de la jornada laboral a 5 horas. Hubo represión y 67 muertos.

-Mirá, nunca había oído- se interesa el acupunturista.

-Al cuñado de Marx mucha bola no le dieron, pero un grupo de disidentes de la primera Internacional de Trabajadores mencionó nuevamente el hecho en el intento de formación de una Internacional Ociosa en la ciudad de Bordeaux en 1898. En esa reunión se redactó un documento llamado “Prolegómenos para una sociedad del ocio”, proponiendo una consigna diametralmente opuesta a los discursos de todas las organizaciones de trabajadores y trabajadoras de aquel entonces: “A cada uno según sus necesidades a cada uno según su voluntad”. Y por moción del delegado polaco Ren Kowalsky, superviviente de la matanza de Danzing, se llamó a que el 2 de mayo fuese declarado “Día Internacional del Ocio”. Desde las huestes hippies de los Greatfull Dead en Estados Unidos a Witoldo Gombrowicz o el gran croto Beppo Ghezzi en Tandil celebraron la fecha. ¿No es cierto Suipacha?

-Msi- murmura Suipacha mientras mordisquea un cartílago de chancho.

-¿Entonces el gobierno tiene razón en darle planes a los vagos de las organizaciones sociales?-pregunta haciéndose la graciosa la maestra Waldorf (que además vive de rentas inmobiliarias).

-No querida, lavate la boca con tea tree antes de hablar de las doñas de los barrios-remata Vicente antes de comprobar que su vaso de whisky está vacío y encarar pa la cocina.

-Lo único que falta, celebrar el día del trabajador un sábado con una manga de jipis vagos y tener que terminar discutiendo el trabajo de las organizaciones sociales. Ahora me vas a venir como Canosa, Plager y Manguel a decir que las doñas no son trabajadoras esenciales y no tienen derecho a recibir vacunas antes que nadie- se indigna el Jipi Matías.

-¿Canosa, Plager y Manguel las periodistas?- pregunta la diseñadora gráfica.

-No, las trillizas de oro- remata Suipacha.

Estas charlas o relatos transcurren en el Valle de Polonia, es decir, Ningunaparte. Son ficción. Ciencia Ficción Jipi. Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia.