Charlas del Monte XLXVIII – Las pinchaduras de la distribución del ingreso

Por Tomás Astelarra.

Dibujos: Nico Masllorens (El Dibiajante)

“-Pero si éramos un país abundante, generoso. -Si. Pero en algún momento vino un hijo de puta y plantó un almácigo de boludos y crecieron más que el trigo y la vaquitas. No los pudimos parar ni con el glifosato de Monsanto -¿Catástrofista? -Demócrata Boludo Optimista. Pero moderado”. Monólogo de Tato Bores (anque poesía de Nicanor Parra) adaptado por la Domingo Quispe Ensamble

“-¿Y cómo vamos de abismo?

-Todavía no toco fondo. -Puede que no haya fondo, hermano.” Andrés Caicedo, Angelitos empantanados.

En el pueblo no hay dólares ni rugbiers. Y como dice mi amigo Manu: “en la vacunación peronista si nos llegan 50 jeringas rusas es un éxito”. Diarios no se ven mucho, el wi fi anda poco, a Condena 3 ya no le cree nadie, las radios comunitarias tienen otra agenda y hasta hubo gente que pa cuando se enteró que se había muerto el Diego ya se había armado quilombo con el velorio, el médico y la herencia. Hay gentes con más de 3.000 millones de pesitos seguramente, pero tomarse un mate o un vino con elles tiene una probabilidad de 0,0000001 por ciento. Cierto que uno puede encontrarse a sus empleades. Se dividen en dos. Lameculos obsecuentes sin consciencia de clase. O neoesclaves conscientes que despotrican de manera violenta por los abusos laborales y denigraciones humanas de este tipo de gentes, dueños de este sangrante presente globalizado. Ninguna de esas dos miradas es, obviamente, objetiva. Quizá con suerte hacer un promedio.

Además ver como viene la temporada y los subsidios pa rebuscarse el mango (incluyendo alguna ayudita de nuestros amigues en el estado), la mayor preocupación política de coyuntura en el pueblo es la elección del nuevo intendente que reemplace a Roberto (lo cual parece casi una utopía). “Igual pase lo que pase, acá nadie se preocupa por el pueblo. Siguen choreando pal diputado o los megamillonarios. El agua es pa los que tienen grande piletas y jardines verdes. Cada vez que hacen una obra es pa cagada. Si hasta cuando quisieron ponerle el gas directo al diputado resulta que encontraron un cementerio. Y ahora se hacen los ecologistas y no podes construir en un terreno de menos de 3500 metros cuadrados. ¿Decime quien de nosotros tiene plata pa comprarse una hectárea? Y las familias de acá se dividen la tierra como pueden. Eso si, el diputado puede quemar el bosque para hacer emprendimientos inmobiliarios para los porteños. Ahora sacaron una ley. Pero estas gentes nunca le hicieron caso a las leyes”, despotrica sudando sobre el caucho Pilín, el gomero del pueblo, un personaje realmente de película de Kusturica (incluyendo su pasado de cantante de cumbia y tráfico de sagrada hierba verde). Ir a arreglar una goma (oficio que sigue ejerciendo de total manera artesanal) puede implicar dos circunstancias. Dejarle la moto o auto y resignarse a que, como decía mi amiga María de las mamitas bolivianas, “te cague o te cague”. O esperar una horita larga a que termine varios trabajos anteriores. Si uno opta por esta segunda posibilidad, seguramente disfrute de una improvisada tertulia que, en calidad de personajes y disertaciones, seguro haga competencia con las noches en el bar del Mario. Sobre todo si el asunto en cuestión es verificar una cubierta media baja de “La Funebrera”, el falcon rural de Suipacha, en compañía con el Jipi y el chico P.

-No seas malo Pilín. Si después de la pueblada las cosas van mejorando.

-¿Mejorando cuando y pa cuanto? ¿Para cuando y pa cuantos? Si al final, menos o mas, todos roban pa la corona. Es decir pal diputado. Roberto hizo lo que pudo. Pero ahí tenés. Lo mataron de un bobazo. Y ahora vuelta a empezar. Yo hace veinte años que no veo televisión. Me amarga tanta injusticia.

-¿Te enteraste que se murió el Diego?

-Imagináte. No pueden organizar un velorio, que mierda van a arreglar el país estos porteños

-Bueno, por lo menos no nos endeudan pa fugarse la guita. Además lo del velorio fue una cama de Larreta y Macri entre la policía metropolitana y Di Zeo que estaba organizando todo de queruza – se defiende el chico P.

– Si los del Pro te hacen una cama definitivamente, como dice el Turco Asis, este es un gobierno “peronoide”- se ríe el Jipi apoyando la teoría del Pilín y el Manu.

– Pero ¿el impuesto a las grandes fortunas?¿la ley de bosques?¿el aumento a les jubilades?¿la próxima legalización del aborto? ¿el derrame desde abajo con los planes sociales? ¡Hasta el cannabis legalizaron Pilín!

-Si. Cuatro pesos de propina – afirma sudoroso sobre el cuacho el Suipacha mientras adelanta tiempo- Y ahora no saben como recuperar la economía sin que se les valla a la mierda la inflación, el desempleo y la balanza comercial. Todo porque Massa, Berni y Página 12 no quieren tocarle el culo al capital concentrado. Si acá no se murieron un millón de viejos es porque le salen re baratitos. No como en Europa. Qué encima no podes andar matando pobres con la cana o el glifosato como hacen acá. Ahora resulta que los rugbiers estos eran jóvenes e inexpertos para matar un negro o decir las cosas que dijeron en tuiter, y los pobres pibes de gorra sin un mango ni educación si no los matan los quieren meter preso a los trece. Yo te puedo discutir el temita este del aborto. Pero primero discutamos la muerte en general. Salvemos todas las vidas. Y si vamos a arrancar la purga, afilemos la puntería. Y como decía Trosky: guardemos tiros pal costado.

-Alguna solución tiene que haber.

-Qué se vallan todos.

-Ahora se dice todes.

-Piquete y cacerola la lucha es una sola.

-Corte de ruta y asamblea.

-Pará. Pará. Que dice el tío barba Pérsico que nos tira unos manguitos pa que hagamos una huerta comunitaria.

Aclaración o Advertencia: Por si no se dieron cuenta estas charlas, relatos, columnas, son ficción. Ciencia Ficción Jipi. Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia.