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Parar el hambre

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El trabajo solidario en los barrios populares de Campana. Somos-Barrios de Pie organiza la ayuda en alimentos y educación para cerca de 5.000 vecines.“Estamos para ayudar, tenemos esa bendición” dicen.

Texto e imagenes: Arturo Remedi Ilustración : Chechu Mancilla

En un contexto de graves dificultades económicas, sobre todo para los sectores populares, con una inflación altísima y con el agravante de la estigmatización que sufren por parte de los medios hegemónicos y sectores políticos afines (los acusan de “planeros”, vagos, entre otros calificativos denigrantes), los movimientos sociales atienden la emergencia alimentaria, es decir el hambre y de esta manera “tapan agujeros a dos manos” en el dañado tejido social, también en los barrios de Campana.

Paola Ramírez del barrio Dignidad es una de las coordinadoras de los comedores de Somos Barrios de Pie en Campana. Relata que “los lunes y viernes a las 11.30 hs hacemos el almuerzo y los miércoles la merienda en nuestro comedor del barrio. Además 3 o 4 veces por semana, como nos donan facturas y otros productos una panadería del barrio Lubo, le damos a chicos del barrio, aparte de la merienda.”. “Vienen 100 personas a buscar la comida, pero cuando hacemos fiestitas son muchos más, también muchos adultos mayores”, agrega.

La charla con varias de las referentas de los comedores populares se produce en la casa de Fabiana de los Santos, que oficia de lugar de coordinación, y a su vez, también comedor del movimiento social en el barrio La Josefa.

Por su parte, Jesica Pelayo, del barrio San Felipe, relata que “somos 7 compañeras trabajando en el comedor del barrio y son 50 familias a las que ayudamos. Damos merienda los martes y jueves y los viernes almuerzo.Estamos para ayudar, tenemos esa bendición”,

“Cuando no nos llega la mercadería cada una pone un poquito o vendemos pancitos para juntar unos pesos para poder comprar nosotras los productos”, comenta.

Caricias del Alma es el comedor que atiende Fabiana de los Santos en La Josefa. “Nosotras fuimos las primeras que armamos un comedor y acá coordinamos el trabajo. Desde hace ya varios meses no recibimos mercadería del ministerio de Desarrollo Social de Nación de Victoria Tolosa Paz. Nos tuvimos que organizar para enfrentar ese problema.” asegura Fabiana “Sacamos ideas, hacemos torta asada con chicharrón y las vendemos en un chulengo con fuego, acá en la esquina. Es la forma que encontraron para parar la olla y poder comprar mercadería para preparar la comida”, cuenta. “Tampoco nos alcanza con lo que nos manda el intendente Abella, ya que acá damos merienda de lunes a viernes y almuerzo miércoles y viernes. A veces no vendemos todas las tortas asadas que hacemos, entonces luego las volvemos a calentar y se las damos a los chicos”, agrega.

Fabiana cuenta que “las vendemos a 250 o 280 pesos. Y por ejemplo el azúcar acá el barrio sale 750 pesos, no nos alcanza para nada, es una vergüenza. Estamos bien organizadas para esto, hacemos pizza, torta asada, rosquitas, pan casero…para vender y así poder comprar lo que nos falta “.

En tanto, Camila Mendoza del barrio San Jacinto dice: “atiendo el comedor Los chiquis junto a otras 20 trabajadoras. Los miércoles damos almuerzo y los jueves merienda. Los viernes tenemos venta de pre-pizza para solventar los gastos.”.

Con solo 23 años, Camila relata que “siempre, de chica, me gusto ayudar a la gente y con Guillermo Varela (1) y Fabiana nos animamos a empezar con esta tarea y ya llevamos 5 años”

En San Cayetano, junto a Silvia Mankiw, hay otras 24 mujeres que trabajan con ella en el comedorLos peques donde dan alimentos los lunes, miércoles y viernes. “Con la lluvia de la semana pasada se nos inundó el comedor, que es mi casa, como cocinamos con leña haciendo fuego, estaba todo mojado y no pudimos cocinar“, cuenta. “Damos leche con torta frita o comida, la que podamos, un guiso grandísimo o tortas fritas con leche. Nos ayudamos entre todas, ponemos un poquito y nos ayudamos para preparar la comida. Ya llevo 4 años en esto”, agrega.

A su vez, Johana, una jovencita de 20 años del barrio Otamendi, consigna que “trabajo junto a otras 9 mujeres para atender a unas 32 familias que concurren al comedor. Los jueves damos comida y los miércoles merienda. Desde los 17 años colaboro con comedores, estaba en otro comedor antes y ahora en este “

Por último, Victoria Barrientos nos dice: “coordino el plan educativo Fines, que Somos Barrios de Pie lleva a delante en diversos barrios populares de Campana. Hace 2 años que estoy en la parte administrativa junto a las preceptoras. También les doy capacitación para que puedan estar bien preparadas. Les alumnes deben tener un 80% de asistencia a las clases para aprobar las materias. Son entre 250 y 280 estudiantes, más 12 preceptoras y 25 profesorxs de secundaria.”. “Tenemos comisiones en 4 sedes, en el Lubo son 4 comisiones, 2 en San Cayetano, 2 en San Jacinto, 1 en La Josefa y en Villanueva otras 2”, enumera.

Critican los que no vienen ni a pelar una cebolla”

“¿Porque la gente critica desde afuera?”, se preguntan en voz alta Fabiana y sus compañeras. “Nos dicen que nos robamos las cosas, que nos quedamos con el alimento, que Guillermo Varela, es un atorrante. Él nos consigue máquinas de gastronomía y mercadería. Acá hay 7 compañeras que coordinan comedores, (por las presentes en la charla con este cronista) pero atrás de ellas hay un montón más, somos como 160 en total entre los 6 comedores en los que trabajamos”.

Respecto de las dificultades para llevar adelante su tarea asegura que: “a veces tenemos que vender torta asada bajo la lluvia porque si no, no entra la plata para poder comprar los alimentos “.

Respecto de la reciente polémica entre la ministra Victoria Tolosa Paz con otros movimientos sociales por la presencia de niñes en las marchas de protesta, las mujeres de Somos Barrios de Pie de Campana afirman que “nosotras no permitimos que a las marchas vayan compañeras embarazadas ni chicos, no nos parece justo, es un mundo de gente y te podés perder, hay que llevar alimento para los chicos y es muy difícil”. “No vamos a las marchas para apoyar a algún político sino por la necesidad que hay, vemos la necesidad en los barrios, y vemos a los chicos comiendo o tomando la merienda en nuestros comedores”, explica.

En relación al plan de educación para adultos Fines, Fabiana, que está estudiando con ese plan, comenta: “tengo prueba hoy y no pude estudiar y no sé si presentarme, le pongo prioridad al hambre“, explica en relación a su trabajo a tiempo completo en las actividades solidarias que realiza en el barrio “Los de arriba, la Ministra Tolosa Paz no ven la necesidad del barrio, tampoco les importa, nosotros nos preocupamos por los chicos y los abuelos jubilados que se gastan la jubilación en remedios”, concluye lejos de los escritorios de les funcionaries, pero mucho más cerca de la realidad de eso que los intelectuales llaman gente.

  1. Guillermo Varela referente y cara visible de Somos Barrios de Pie Campana