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Los dilemas de la lapicera III

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La crisis económica y política que vive la Argentina nos hace recordar al 2001. Entre el Palacio y la Calle, las organizaciones sociales intentan sostener el trabajo territorial y en pequeños espacios de gestión del estado mientras intentan llamar la atención de la casta para las próximas elecciones.

Hace pocas semanas se estrenó Diciembre 2001 (que reseña el Lea Ross en esta edición), que fue comentada por Cristina Kirchner en su discurso en Río Gallegos. La serie esta basada en el libro El Palacio y la Calle de Miguel Bonasso. Su director, Benjamín Ávila, aclaró en una entrevista con Gelatina, que prefirió concentrarse en el Palacio, en la rosca de arriba. En la casta política.

Existen dos sensaciones que me han quedado flotando en el aire tras ver la serie. La primera es que al lado del recuerdo de las prácticas mafiosas y totalmente ajenas al bienestar general de la dirigencia de ese peronismo neoliberal, uno se pone más compasivo con los errores, contradicciones y distancias con lo popular de la actual dirigencia K. La segunda es no solo la distancia, sino la fascinación y abstracción que generan las formas palaciegas para un gran número de personas que, por alguna u otra extraña razón, acceden a la función pública. Es decir, se transforman, de una manera central o periférica, en parte de la casta política de un estado neoliberal que, más allá de los esfuerzos, sigue estando más al servicio de las grandes empresas, multinacionales y poderes fácticos de la geopolítica internacional, que de las necesidades de un pueblo con grandes virtudes de resilencia. Como dijo alguna vez Cristina, ser presidente como mucho es acceder a un 25% del poder en la Argentina. Mientras tanto las organizaciones populares paridas por la crisis neoliberal del 2001 intentan seguir cubriendo las necesidades de la población de las periferias a través de la autogestión y el constante reclamo de algunas migajas por parte del estado. Nos oyen pero no nos ven, dicen las poetizas populares, refiriéndose a les funcionaries que hoy parecen más preocupados por un lugarcito en las listas que por solucionar las urgencias de una economía desbastada para los sectores de menores ingresos.

Resulta indignante en un gobierno dizque popular que halla funcionaries que no funcionan. Porque dejar que la plata se la lleven cuatro o cinco vivos (que al final de cuentas es su objetivo) con la prensa, la justicia y el círculo rojo a favor, perfectamente le da la posibilidad a Mauricio Macri de gobernar en reposera. El mismo hecho en un gobierno popular transforma la pereza en desidia criminal.

La pereza intelectual, la fascinación por el palacio, el alejamiento de la calle, es un mal muy difundido en esta coyuntura política de la Argentina donde el Palacio está cada vez más lejos de la Calle. Se vuelve evidente en las ridículas disputas por un cargo de funcionaries que no funcionaron, y por ende, deberían dar un paso al costado. Seguramente tendrán buenos sueldos en universidades o consultoras internacionales.

No la ven

Una de las escenas más dramáticas de Diciembre 2001 es, cuando el personaje ficticio de un asesor presidencial de la Alianza, pasa el año nuevo con su madre (una médica de hospital público). La madre le recrimina severamente no haberle avisado de comprar dólares o sacar la guita del banco antes que todo se fuera a la mierda. “No la vi”, confiesa entre lágrimas el supuesto asesor con información privilegiada y, según la serie, acceso cotidiano y directo con Domingo Cavallo, Fernando de la Rúa, Crhystian Colombo, Eduardo Duhalde, Carlos Ruckauf y otros personajes siniestros de esa época (hoy por suerte fuera de pantalla). La serie termina cuando, ignorando el pulso de la calle, la dirigencia peronista se entusiasma con llegar al gobierno reprimiendo la protesta. Todos sabemos como terminó esa opción.

El poder ciega, dice el dicho popular. Solo un niño de la calle puede llegar a tener la visión y sinceridad para decir: el rey está desnudo. Es la sensación que una vez más cargan los referentes de los movimientos sociales frente a un nuevo armado de listas que tiene más de culebrón latino que de opciones programáticas para afrontar la crisis económica y política en este 2013 (luego de 40 años de dizque democracia y 20 del estallido social que hizo trastabillar el modelo neoliberal).

“El sistema nos quiere de a uno, nos quiere separar de nuestra base social. Evita nos advertía: cuidado con los dirigentes populares que se vinculan al proceso institucional. Porque los cantos de sirenas del poder te comen la oreja y tratan de decirte: llegaste vos porque sos bueno, porque sos linda, porque sos inteligente…deja a tus compañeros que no entienden. Este sistema institucional democráticoliberal que atravesamos siempre intenta separarnos. Nosotras decimos que cuando entra un compañero o una compañera al estado, entramos todos. Que nos va a quedar chica la oficina”, nos explicaba para la sección Candidates desde Abajo, Nahuel Beibe, secretario general de la Corriente Nacional Martín Fierro, que en estas elecciones viene lentamente ampliando su representatividad con concejales o intendentes en diversas periferias del país. Sin grandes campañas, sin grande fondos, a través de la militancia y el compromiso que sus referentes vienen demostrando cada día de cada año en esos territorios. La gente los ve y los oye. Saben que no vienen cada cuatro años a repartir chapas y montar un local partidario para después desaparecer.

Buen gobierno es el del pueblo

“Durante el 2019 veíamos con preocupación que la exclusión que viven nuestras compañeras en los barrios se trasladaba a todas las esferas del estado. Ahí también éramos las excluidas de un sistema político atrofiado. No pertenecer a ese círculo rojo, por un lado, se presentó como un desafío y una dificultad. Pero, por otro lado, siempre supimos que era una virtud. No estábamos impregnados de las dinámicas posibilistas, tecnocráticas y endogámicas que caracterizan la gestión tradicional de la política pública. Sabíamos que si queríamos implementar lo que nos propusimos y alcanzar metas concretas en determinados plazos, teníamos que trabajar en una planificación estratégica”, aclara Fernanda García Monticelli, subsecretaria de Gestión de Tierras y Servicios Barriales del gobierno nacional, en la apertura del encuentro “Rendición de cuentas del Programa de Buen Gobierno 2019-2023”, que organizó el Frente Patria Grande en la facultad de economía de la UBA.

No fue el estado el que le pidió rendiciones. Fue una acto de responsabilidad frente a les compañeres, los nadies, los peores, que bancaron la parada en los territorios y que durante toda la jornada escucharon atentamente en comisiones las exposiciones de les funcionaries que habían situado en el estado, cumpliendo el programa que conjuntamente elaboraron en 2019. Son les funcionaries que en la televisión insisten en atribuirle la propiedad a su principal dirigente y candidato a presidente, Juan Grabois. Patas arriba. La escuela del mundo al revés. Diría el maestro Eduardo Galeano.

Mujeres y encima villeras

Del panel de apertura del encuentro participó, además de García Monticelli, Fernanda Miño, oriunda de la villa La Cava en San Isidro, secretaria de Integración Socio Urbana a nivel nacional. A su cargo tuvo la responsabilidad de llevar adelante las obras que en cuatro años transformaron los barrios populares inscriptos en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap), implementado gracias a un meticuloso trabajo estadístico de las organizaciones sociales y la lucha en las calles durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando se aprobó por unanimidad la Ley de Barrios Populares en el Congreso. A este fin se destinó el 15% de lo recaudado por el Aporte de las Grandes Fortunas, aprobado durante el presente gobierno. “¿Quien te dijo que vos vas a poder gastar toda esa plata?”, cuenta Miño que la apretaron un grupo de funcionaries machirulos adentro de un cuarto del ministerio de Desarrollo Social. El desafío de incorporarse a un estado, además de neoliberal, patriarcal, fue parte también de la exposición de la subsecretaria de Residuos Sólidos Urbanos de la provincia de Buenos Aires, la cartonera Jackie Flores.

“Ese es el miedo que tienen a la hora de vernos acá sentados. Que llegamos y transformamos la política publica”, opina la, también cartonera, Mari Castillo, directora Nacional de Economía Popular. Su oficina frente al ministerio de Desarrollo Social está del otro lado de la pared donde ella recogía basura en el 2001. Recién pudo entrar cuando le tocó como dirigenta gestionar subsidios para las cooperativas de recicladores. En aquellos tiempos los fondos asignados por el ministerio tardaban cuatro años en llegar a las organizaciones. Por supuesto que para ese entonces valían bastante menos. Desde que ella asumió la gestión, tardan siete meses. “No es que no se podía, no se quería”, aclara esta heroína antikafkiana.

“Las cuestiones que nos han pasado personalmente por el cuerpo nos interpelaron, por eso, aunque falta mucho, fueron muchas las cosas que hicimos en un estado que no funciona. Hay una integralidad en todas la áreas del gobierno en las que pudimos trabajar. Tenemos que redoblar la apuesta para poner en esta política, que nos escucha pero no nos ve, un poco de vida, de humanidad”, se compromete Sebastián Morreale, subsecretario de Atención y Acompañamiento en materia de Drogas del Sedronar.

Puedo equivocarme, pero es curioso que siendo cientos les funcionaries populares que funcionaron en este gobierno loteado y sin cabeza, no hallan sido usualmente nombrades en los discursos de Cristina o los líderes de La Campora.

La clave del éxito electoral

En el panel de cierre, pasado el trabajo en comisiones, Máximo Kirchner manda un mensaje desde Río Gallegos donde fue a pasar el día del padre. Resalta el Aporte de las Grandes Fortunas (del cual fue el máximo impulsor, valga la redundancia) como fuente de financiamiento para las obras en los barrios populares encaradas por Miño.

Habría que pedirle otra monedita a los cuatro o cinco vivos que se quedaron con el crecimiento económico de la Argentina, porque en las últimas semanas, en medio del ajuste fiscal impuesto por el FMI y comandado por el ministro de Economía Sergio Massa, les compañeres de las cooperativas de construcción de la UTEP vienen movilizando para reclamar el pago de lo adeudado por dichas obras realizadas en los barrios.

Se suponía que en el panel tenía que estar la legisladora porteña Ofelia Fernández. Pero resulta que le tocó ir a intervenir en un desalojo del gobierno del candidato presidencial Horacio Rodríguez Larreta de un centro de cuidado para mujeres y niñes víctimas de la violencia en el barrio de Almagro.

“La gente te escucha cuando vos te comprometiste. Si tenemos un discurso bonito pero no tuviste cuando tenias que estar en los momentos dofíciles, nadie te va a escuchar. Te van a escuchar porque tenes un vinculo de confianza porque estuviste ahí. Por eso confió mucho en la organización popular en estas elecciones”, opina la intendenta de Moreno Mariel Fernández, luego de recordar que en las elecciones de 2019, ni su madre creía que iba a ganar. Hoy su gestión es la punta de lanza (al igual que Riveros en Córdoba) de una quincena de candidates del Movimiento Evita en la provincia de Buenos Aires. Siempre y cuando no se pudra todo con La Campora, que parece que no les quiere dar unas PASO.

El diputado nacional Itai Hagman hace un balance de las leyes presentadas, acompañadas o aprobadas (las menos) en el Congreso por el Frente Patria Grande. Como la ley de Protección de Personas en Situación de Calle, impulsada por el diputado okupa Fede Fagioli. “Proyecto que si se hubiera reglamentado más rápido y se hubiera ejecutado con más sensibilidad social, quizás hubieran evitado tres muertes que se dieron la ultima semana acá en Buenos Aires, una de las ciudades mas ricas del país”, aclara Hagman.

Los dilemas de la lapicera son como un juego de mamushkas. La Campora está luchando porque no se le filtren muches diputades que responden al presidente que no funciona (o a la ministra Susanita). No sea que gane Cambiemos y los panqueques peronistas neoliberales (remanentes de la casta turcoduhaldista) aprueben dos jueces de la Corte Suprema designados por decreto (entre otras barbaridades). Lógica que no cuadra con el deseo de poner a Massa de candidato a presidente para coronar una tripleta de candidates desde arriba. Uno que no ganó pero vuelve a insistir. Uno que no funcionó pero sigue molestando. Y otro que, por suerte esta vez, tiene pocas posibilidades de ser bendecido por la lapicera ante la amenaza de los movimientos sociales de sacar los pies del plato de la Unidos por la Patria. Sigla que a mi me hace acordar a la Unión Patriótica, el partido popular cuyos líderes fueron acribillados por grupos paramilitares en los noventas en Colombia. Siempre podría ser peor.

El palacio de los primos

Sobre el final de las exposiciones llega el Jony De La Silla, histórico dirigente piquetero y candidato a legislador porteño por Patria Grande. Viene del desalojo. Grabois le da el micrófono pa que cuente. “Ahí está Ofelia tratando de que esas familias salgan en las mejores condiciones. Pero no hubo posibilidad de frenarlo. Y ahí a lo ultimo cayó Santoro. Así que estamos en el horno” concluye.

De la protesta a la propuesta, del piquete a la gestión territorial y en pequeños espacios del estado, los movimientos sociales han mostrado resultados de gestión que deberían legitimar su lugar en la disputa electoral (la bendita lapicera). Sin ser vistos, invisibilizados o incluso criminalizados, redoblan la apuesta y presionan para que, además de zafar de los diputados peronistas neoliberales, sean más les compañeres que en el Congreso pechen por leyes pendientes como la del Salario Básico Universal o la de Intervención del Poder Judicial de Jujuy (iniciativas que Hagman aclara aún no son digeribles para el sector progre del peronismo en el Congreso). La lista es infinita: Ley de Humedales, Envases, Acceso a la Tierra, Arrendamientos Rurales, Protección y Fortalecimiento de los Territorios Campesinos y de la Agricultura Familiar o Financiamiento y Fomento del Cooperativismo y la Transición Agroecológica (entre otras),

“Lo que yo trato de explicarle a todo el mundo, sobre todo a mis queridos primos amados, que son del riñón de Cristina, es que es mucho más negocio poner a uno de ustedes. Les re conviene”, bromea Grabois, aclarando que no es la opción que mucho más le gusta ni le conviene, pero que ya tiene preparadas las listas para disputar las PASO en caso de que el candidato de la lapicera sea Massa, o incluso ir por afuera de Unidos por la Patria, si no le dan las PASO.

Algo similar sucede con el Movimiento Evita, que logró presionar para que el famoso reglamento de Unidos por la Patria permita ir a las PASO en los municipios con varios candidatos a intendentes que vayan con la misma boleta de gobernador. Pero no con dos boletas de gobernador. Queda abierta así hasta el cierre de listas la posibilidad que sus candidatos jueguen la interna en varios municipios de la provincia de Buenos Aires. Todavía queda la posibilidad de que no les den PASO. Ahí existen dos opciones: o cortarse con Scioli o ir por afuera con partidos municipales que ya tienen personería jurídica. A su vez desde el kirchnerismo advierten que el albertismo podría cumplir su amenaza de judicializar el reglamento o ir por afuera para hacer la gran Randazzo. La pregunta es si la gran Randazzo es posible sin el Movimiento Evita en sus filas. Otra vez el juego de mamushkas.

Go to the other side of porteñolandia

Cuando uno se corre para las provincias el juego de mamushkas se transforma en lo minions o una partida de Go. Así como el peronismo k no es tan cruel como el peronismo neoliberal, la interna de los movimientos sociales, si bien con sus ribetes, no es tan cruenta como la de la izquierda tradicional en los ochentas. Aquella situación digna de los Monty Phyton en la Vida de Brian, donde siete camaradas generan ocho fracciones partidarias. Para cuando el FIT se dio cuenta, la gente ya se había cansado de sus roscas intelectuales.

Por dar algunos ejemplos, el Evita fue en Neuquén con el triunfante Rolo Figueroa del casi MPN. Patria Grande con la Cámpora y el Frente de Todes que quedó tercero en la elección. En Río Negro Patria Grande fue con la Cámpora y la mezcolanza de alianza (rubricada en Lago Escondido) Juntos Somos Río Negro, que llevó a la gobernación a Alberto Weretilneck. El Evita se cortó soló y su candidata, Silvia Horne,terminó tercera con el 10,6% de votos. En Santa Fe, el Evita y Patria Grande (a través de Ciudad Futura) van juntos con Eduardo Toniolli de candidato a gobernador, Juan Monteverde a intendente en Rosario y Lucila De Ponti y Antonio “Pitu” Salinas de candidates a diputades. El Evita tiene candidaturas propias en más de 150 localidades. La Campora juego por la suya y lleva a Marcos Cleri como candidato a gobernador.

En Córdoba Patria Grande integra Creo (el Frente de Todes o Unión por la Patria cordobesista). Su referente, Coti San Pedro va de candidata a legisladora en la lista donde Gabriela Estévez de La Cámpora es candidata a vicegobernadora detrás de Federico Alessandri, un exiliado de Hacemos por Córdoba. Al igual que el ex senador y vicepresidente del Banco Nación, Carlos Caserio y la titular del PAMI y viuda de Jose Manuel de la Sota, Olga Riutort. Del otro lado del Rubicón (porque la grieta sería difusa) quedaron el ex Secretario de Obras Públicas de la Nación, intendente de Villa María y candidato del Frente de Todes a diputado en el 2021, Martín Gil. También el líder cartonero Carlos Purruco Andrada, que en esta edición de La Luna con Gatillo, en la sección Candidates Desde Abajo, aclaró que de todas maneras va a votar al candidato de Cristina a nivel nacional y agradeció la visita de Grabois a la cooperativa cartonera La Esperanza. Algo parecido con lo que se rumorea pasará con la Liga de las Sierras, según bautizara Juan Grabois, que además de la comuna de Villa Ciudad Parque, ya se anotó un concejal en Capilla del Monte (Federico Fumiato) y una concejal en Villa Rumipal (Victoria Pita). En las elecciones del domingo que viene van por más, con candidates desde abajo en varios territorios de Córdoba.

¿Cordobesismo profético?

En esa esquizofrenia electoral producto de la particularidad cordobesista (que a les porteñes como io les cuesta mucho entender), el Movimiento Evita fue visionario. Ya la pasada elección fueron con Hacemos por Córdoba con la candidatura a diputada nacional de la actual subsecretaria de Promoción de la Economía Familiar de la provincia de Córdoba, Rosalía Cáceres. También cuenta con el legislador provincial Mariano Lorenzo y otres funcionaries (como Augusto Zárate como director de Ferias y Lucas Bruno en la Agencia Córdoba Joven). En el plano de les funcionaries publiques cabo destacar también la gestión del referente de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTR) y el Refugio Libertad, Sergio Job, a cargo de la direción para Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, del Centro de Acceso a la Justicia (CAJ), cuya directora a nivel nacional es la abogada Gaby Carpinetti de Patria Grande. Este domingo Mercedes Ferrerohttps://www.youtube.com/watch?v=wWurLl8LfbM&t=1533s, también referente de UTR y el Refugio Libertad, va de candidata a intendente del pueblo de Los Molinos.

“A nivel provincial el peronismo está en un proceso de renovación dirigencial y biológico. Me parece que hay un sector del peronismo que ha venido detrás de los dirigentes históricos de la provincia que puede intentar volver a ponerle algunos condimentos peronistas al proceso, encabezados por Llaryora. Creo que el Frente de Todes nunca construyó absolutamente nada en Córdoba y eso los estamos. padeciendo. Villa Ciudad Parque y los quince lugares donde hay espacios populares que se presentan a elecciones locales deberían tener su expresión en el Frente de Todes. Y expresa cualquier otra cosa. Entonces me parece que estamos viviendo esa consecuencia que no solo es electoralmente muy mala, sino que no ha habido construcción popular que exprese el proyecto de Cristina”, opinaba Pablo Riveros LINK en la entrevista para Candidates desde Abajo. “Me preocupa mucho que el peronismo no este pudiendo interpretar las realidades del mundo y la Argentina. Porque el único movimiento social, poíitico, económico y cultural que ha logrado transformaciones en la Argentina fue el peronismo. Yo se que siempre cuando llega el momento todos nos enfilamos y terminamos resolviendo. Pero estar aportando al divorcio de la política con la sociedad genera los Milei, que tienen bastante razón de ser ”, agrega.

Para las organizaciones populares nacionales, en el arena política, es muy difícil convencer a muchas de sus ramas provinciales de que se unan a la Campora. En muchos territorios existe la esperiencia de una organización con mucha caja y funcionaries publiques pero poca articulación con los procesos desde abajo. Alguna vez incluso boicotéandolos. ¿Es la situación de Córdoba un pronóstico del destino de los primos de La Campora a nivel nacional?¿Están los primos embelesados por las luces del Palacio?¿Qué dirá la lapicera?¿Habrá que seguir construyendo desde los territorios y el estado con un gobierno popular afín o serán tiempos de volver a la protesta y las trincheras frente un plan de represión y paramilitarización para imponer en nuestro país el proyecto del sistema capitalista patriarcal de muerte?