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Cristina: Una y la joda

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Con lluvias que amagaron, Cristina encaró una multitud que, insistentemente, le cantaba “Una más y no jodemos más”. No solo no anunció su candidatura, sino que tampoco anunció un heredero. Se limitó a trazar una línea que uniera el 2003 y 2023. Esa línea se llamó deuda: “Cuando Él llegó, el Estado era así de chiquitito. Y la deuda era así de grande”.

Sostuvo que, a veces, el país “es agrodependiente. No podemos seguir atados a los precios internacionales, o que llueva o que salga al sol. Necesitamos una alianza entre lo público y lo privado, para incorporar tecnología. Esa es la discusión que necesita este país y no las boludeces que dicen todos los días los medios”.

Planteó que la crisis política radica en la falta de cuadros, la ausencia de un programa y su decantación a los barrios, y el lidiar con la desinformación mediática.

Siguió: “El problema acuciante es la distribución de ingresos. Y para eso, hay que ponerle carita fea a los que tienen mucho. ¿O por qué se creen que me odian, me persiguen y me proscriben? Porque nunca fui como ellos. Yo nunca seré de ellos. Yo soy del pueblo. Y de ahí nunca me muevo”. El crédito del Fondo Monetario es el gran peso por encima del “mamaracho” de alguno de la Corte Suprema: “Si el FMI no nos permite dar valor agregado, va a ser imposible pagarlo. ¿Se creen que lo van a poder pagar con commodities? Olvidensen, porque eso también lo manejan los circuitos financieros. Somos 46 millones. No alcanza solo con la materia prima, necesitamos darle valor, para que haya trabajo de calidad y buenos salarios. Y se puede hacer, porque nosotros lo hicimos en 12 años y medio. No nos hagamos los otarios. Investiguemos la deuda. Investiguemos los responsables.

Es hora que las instituciones no estén para cuidar los intereses de las corporaciones y los poderosos”. Hoy, los análisis pasan por las caripelas que estuvieron en sus espaldas. Porque los tiempos electorales se achican. Se aceleran los truenos y los rayos, que tanto a ella le agrada. Y las gotas que sacian la sed de la joda no será suficiente cuando solo una libra lo que puede.